I.M., RIVERA
Cordero es una persona de pocas palabras, con trato casi nulo respecto al resto del vecindario.
La noticia sobre su presencia en la fronteriza ciudad brasileña de Livramento corrió como reguero de pólvora. LA REPUBLICA se hizo presente de inmediato en el domicilio que se mencionaba, en la calle Uruguay 1007 esq.13 de Mayo. La respuesta de los vecinos del lugar fue de asombro. Uno de los sorprendidos moradores de la zona comentó que en una oportunidad, ante un accidente casero que sufriera el propio Cordero dentro de la casa, que motivo una enorme humareda que salía de la misma, provocada por la quemadura de miel que puso a derretir, y que hizo pensar en un incendio, a pocos meses de un haber sufrido uno que casi arrasó la vivienda, se les hizo casi imposible poder ayudarlo, ya que el propio Cordero les impidió el acceso, por lo que tuvieron que recurrir a un familiar del mismo, de nombre Simón, que se dice es el dueño de casa. *
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