"Las democracias latinoamericanas deben hincarle el diente al asunto y no aplicar la política del avestruz. Es una cuestión de supervivencia desmantelar todas las formas de terrorismo que siguen planteadas con el intercambio de información, el control de los pueblos y el espionaje a la democracia", enfatizó el dirigente.
Al comentar la información publicada por LA REPUBLICA, que repercutió en todo el continente, sobre el acta de fundación del Plan Cóndor y el intercambio de información sobre "insurgentes" que aún hoy siguen realizando los ejércitos de varios países, Puig señaló que "las afirmaciones del abogado paraguayo Martín Almada reflejan una realidad que las democracias del continente no pueden desconocer".
"Lo que fue la coordinación represiva, que se denominó 'Coordinación de las Espadas', internacionalizando el terrorismo de Estado, donde la dictadura uruguaya tuvo un activo papel, dejó enorme cantidad de consecuencias", afirmó.
"Así tuvimos los asesinatos de Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, William Whitelaw y Rosario Barredo en Buenos Aires; los secuestros de Gerardo Gatti, León Duarte y Hugo Méndez; los secuestros de niños y su utilización como botín de guerra; y los traslados clandestinos como el de María Claudia Irureta Goyena de Gelman. Son todos hechos que formaron parte de ese terrorismo de Estado".
"Pero sería absolutamente ingenuo desconocer que los organismos de represión del Estado siguen coordinando y se siguen basando en la doctrina de la seguridad nacional", enfatizó el dirigente. "Es imprescindible y de supervivencia para la democracia analizar a fondo esta situación, desmantelar esas formas de terrorismo que siguen planteadas con el intercambio de información, el control de los pueblos y el espionaje que se hace a la democracia en distintos países".
Puig opinó que "se siguen rigiendo por una doctrina antidemocrática y es fundamental no hacer la política del avestruz, no se puede esconder la cabeza sino que hay que monitorear la situación y desmantelar todos los elementos que atentan contra la democracia".
"El próximo gobierno y el Parlamento tendrán un papel fundamental para profundizar la democracia en este país. En primer lugar, dando los pasos necesarios para terminar con la impunidad de los violadores a los derechos humanos, que es uno de los elementos que alienta a que se sigan desarrollando acciones contra la democracia".
A su entender, "no es posible que los comandantes de las Fuerzas Armadas sigan actuando como entes autónomos, coordinando actitudes antidemocráticas con sus pares del continente".
"Las democracias latinoamericanas deben hincarle el diente al asunto, de lo contrario corren el peligro de suicidarse. Tienen que procurar desmantelar todos esos vestigios de intercambio de información, de espionaje a los pueblos y de represión en ciernes que está en cualquiera de esos postulados", sostuvo.
Finalmente, destacó que "el hecho de realizar una investigación y sacar a luz esta situación para que la gente la conozca, es el mejor mecanismo para desmantelar estas acciones antidemocráticas y sin duda el nuevo gobierno debe encargarse de esta situación". *
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