Al llegar al Radisson Victoria Plaza poco antes de las 22.30 horas, los príncipes fueron recibidos en medio de aplausos, vítores y aclamaciones a la corona española por unas 400 personas que se habían aglomerado en la Plaza Independencia.
El príncipe Felipe realiza su tercera visita oficial a Uruguay. En 1987 lo hizo por primera vez como guardiamarina del velero español "Sebastián Elcano". También visitó Uruguay en 2000 para la asunción de Jorge Batlle. La princesa Letizia Ortiz, en cambio, visita por primera vez nuestro país.
Los príncipes se alojan en una de las habitaciones especiales para dignatarios del piso del hotel.
Desde dos horas antes del arribo de los príncipes, el público se fue acumulando en la Plaza Independencia frente al hotel. El fervor, en medio de la incertidumbre sobre la hora a la que llegarían, se fue manifestando cada vez que pasaba algún auto con banderas frenteamplistas. Incluso, la llegada de una delegación china encabezada por el ministro de Transporte de ese país fue confundida con la de los príncipes españoles y recibidos los aplausos con alegría por parte de los chinos.
Si bien la delegación española había establecido un riguroso dispositivo de seguridad, el príncipe Felipe se salió del protocolo y optó por dedicar varios minutos a dirigirse a ambos lados de la entrada al hotel para saludar a la gente. No hizo declaraciones y aceptó posar para los fotógrafos y la televisión junto a Letizia.
Las exigencias de seguridad por parte de España no coincidían ayer con la voluntad de los responsables del hotel, que pretendían permitir el ingreso de la prensa, que quedará habilitado a partir de hoy.
Para hoy está previsto el arribo de los mandatarios que asistirán a la ceremonia de investidura presidencial, previéndose un despliegue de seguridad en la ciudad más ostensible que el de ayer.
El presidente boliviano, Carlos Mesa, viajará hoy a Montevideo. También asistirá el líder de la izquierda indígena campesina de Bolivia, Evo Morales.
El gobernante viajará en un vuelo nocturno y permanecerá en Montevideo todo el martes, día de la asunción. Mesa retornará al país a primera hora del miércoles.
En tanto Morales se desplazará a última hora de hoy a Montevideo, directamente desde Caracas, adonde fue invitado por el presidente de Venezuela Hugo Chávez.
Por su parte, el presidente de Argentina, Néstor Kirchner, no participará en el brindis que el presidente saliente Jorge Batlle ofrecerá esta noche como despedida.
El argentino permanecerá hasta el miércoles en Montevideo para celebrar reuniones con sus colegas de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Venezuela, Hugo Chávez.
El presidente argentino viajará acompañado por la primera dama y senadora, Cristina Fernández, el jefe de gabinete, Alberto Fernández, y el canciller Rafael Bielsa.
Oficiales y personal subalterno de la Jefatura de Policía de Montevideo cumplieron durante toda la jornada de ayer con un operativo de seguridad que se desarrolló en absoluta calma y tal como estaba previsto.
Ninguna información ni rumor en poder de Inteligencia policial hizo temer en momento alguno por la seguridad de las distintas delegaciones extranjeras que arribaron ayer de día a Montevideo.
Desde hace semanas, el operativo de seguridad policial está a cargo del director de la Coordinación Ejecutiva de la Jefatura de Policía de Montevideo, el inspector principal Carlos Miguel Goró. Ayer no hubo ningún incidente y se aplicó el operativo previsto.
Los príncipes de Asturias fueron alojados en el Radisson Victoria Plaza luego de ser trasladados bajo custodia por la Rambla costanera.
El ingreso de personas a territorio uruguayo en los últimos días había sido investigado para aventar posibles acciones terroristas.
Todos los movimientos de las delegaciones invitadas al cambio de mando fueron supervisados por personal de seguridad, tanto de las fuerzas nacionales como de las propias comitivas extranjeras.
Las delegaciones que llegaron por avión aterrizaron en la Base Aérea Militar Nº 1, junto al aeropuerto internacional de Carrasco.
Luego fueron trasladadas al centro de la ciudad por la rambla.
Como se anunció oficialmente días atrás, al operativo de seguridad fueron asignados unos 1.500 policías, más otros 500 agentes encubiertos y bomberos, además de 100 vehículos y 60 motos. *
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