RICARDO ALMADA, MALDONADO
Luego de navegar casi dos horas desde el puerto de Punta del Este, ambas autoridades estuvieron frente a frente con el impresionante buque petrolero Genmar Spyridon, que cargaba la primera partida de crudo venezolano hacia nuestro país, sellando el inicio de un nutrido intercambio comercial y de cooperación entre ambas naciones.
Al arribar a la zona de la Boya Petrolera de Ancap (frente a las costas de José Ignacio), la ROU 70 de la Armada Nacional que transportaba a las autoridades y prensa, debió realizar algunas maniobras para no interferir en las complicadas tareas de los tres remolcadores, que preparaban el acople del buque petrolero de bandera de Islas Marshall a los gruesos manguerones, para comenzar en las primeras horas de la tarde, con la descarga de los 931.000 barriles de crudo procedentes de Venezuela, que demandarían cuidadosas tareas durante unas 30 horas.
La partida de crudo, primera tras las negociaciones llevadas a cabo entre los gobiernos de ambos países, llegó segmentada en tres variedades que serían descargadas por separado a la playa de Tanques de José Ignacio, y así transferidas posteriormente vía oleoducto a la refinería de Ancap en La Teja. Se trata de las variedades Santa Bárbara, Meza y Leona, ésta última con la particularidad de que permitirá poner nuevamente en funcionamiento la planta asfáltica del ente estatal uruguayo.
La embajadora venezolana ante Uruguay, María Lourdes Urbaneja, reconoció que la visita al teatro de operaciones del gigantesco buque petrolero Genmar Spyridon, "para nosotros tiene un alto contenido simbólico, más allá del intercambio comercial mismo, porque significa una manera de concebir ese intercambio, esas relaciones, tanto económicas, comerciales como de cooperación. Significa que entre los pueblos de América Latina es posible establecer de otra manera el relacionamiento, que no sea solo pensando en la ganancia que podamos obtener, sino pensando sobre todo que esa ganancia debe ser en función de los desarrollos y las posibilidades de los pueblos". Insistió en que este primer embarque de crudo significa mucho más que ese mes de combustibles que nuestro país tiene asegurado, "tiene un contenido simbólico, porque se trata de una relación que está hecha desde un marco contextual diferente, desde una decisión política, desde un compromiso por continuar juntos desarrollando y explorando las posibilidades de complementación que entre nuestras economías existen".
Urbaneja valoró muy positivamente el inicio concreto del intercambio comercial y citó palabras del presidente de su país que "lo resume hablando de la complementariedad, de la solidaridad, de la cooperación sur-sur y mostrar que es posible que creamos en nosotros mismos, y que es posible que desde el sur podamos implementar salidas para los problemas en nuestros países.
Que dirijamos la mirada al sur... y sobre todo porque la utopía está ahí y la idea en todo este camino que estamos recorriendo, es que no perdamos ese sueño que nos alimenta y nos da muchas ganas de seguir explorando las posibilidades entre nuestros pueblos", agregó la diplomática venezolana.
"Este día es de esperanza, un día que se concretó un acuerdo y que abre las posibilidades de seguir ampliándolos en beneficio de ambos pueblos, y haciendo de la integración realmente una posibilidad de crecimiento y de bienestar colectivo", concluyó.
El vicepresidente de Ancap, Raúl Sendic, tampoco escondió su alegría al ver concretar el primer negocio con Venezuela en materia energética, "después de un trabajo de varios meses, de intercambio de documentos y firma de acuerdos, básicamente siempre tuvimos la intención de que los dos gobiernos, querían encaminar una complementación económica en esta área y finalmente llega por primera vez este embarque de crudo". *
Comentarios (beta!)