A pesar de que la cantidad de militantes del Partido Comunista y del Frente Izquierda de Liberación que fueron escondidos en el batallón se reduciría a unos siete u ocho, ayer circularon versiones que acotan el número de probabilidades a tres posibles compatriotas asesinados.
Cerca de las 15 horas de hoy, un dentista de 84 años que atendió a varias de las personas, antes que resultaran detenidas y muertas en las sesiones de torturas que padecieron en el batallón, se apersonará en el Instituto Técnico Forense para colaborar con la identificación.
El anciano odontólogo, un residente en la costa de Maldonado, buscó ayer las placas de sus pacientes, muchas de la cuales perdió durante su exilio en Europa. Sin embargo, aseguró a familiares de una de las posibles víctimas, que reconocería un trabajo que hizo hace 35 años.
El cuerpo, hallado el viernes en una fosa con su osamenta completa bajo una capa de pedregullo cubierta por una argamasa criolla, fue desenterrado con su dentadura completa, y en particular, con dos tratamientos odontológicos, uno de los cuales sería muy reconocible.
La confirmación definitiva de la identidad de la persona dependerá del resultado de los análisis de ADN que se realizarán en la Dirección Nacional de Policía Técnica, y en un laboratorio de Córdoba con el que siempre trabajó el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).
Las muestras de ADN del cuerpo hallado en el batallón serán tomadas hoy mismo. Mientras tanto, a las 14:30 horas de ayer ya se trasladó a Córdoba una muestra de ADN del cadáver encontrado el martes en la chacra en las cercanías de Pando. Otra muestra fue a Policía Técnica.
El cadáver desenterrado el sábado del batallón 13 fue estudiado ayer durante todo el día por el doctor Guido Berro, del Instituto Técnico Forense, una dependencia del Poder Judicial, y quedó confirmado que se trataba del cuerpo de un hombre, de un metro con 68 centímetros.
Las prospecciones arqueológicas en el batallón 13 y en el Batallón de Infantería Paracaidista Nº 14 recomenzarán hoy, al igual que en la chacra de Pando donde la Fuerza Aérea Uruguaya admitió que ocultó a otro detenido desaparecido. Se estima que su hallazgo será pronto.
El cadáver encontrado el martes en la chacra de Pando pertenecería a uno de los dos compatriotas, también comunistas, mencionados en el informe que la Fuerza Aérea Uruguaya elevó al Poder Ejecutivo, tras cumplir la investigación que ordenara el presidente Tabaré Vázquez.
Ayer, los profesionales y los estudiantes avanzados que colaboran en las prospecciones se tomaron un día de descanso. Todos estuvieron el sábado en el batallón 13 cuando se desenterró el cuerpo encontrado el viernes, cuyo traslado se adelantó para preservarlo de las lluvias.
A partir de hoy, profesionales y estudiantes se distribuirán tareas para seguir las búsquedas en los batallones y en la chacra donde el presidente Vázquez dispuso que se comenzara a cumplir el artículo 4º de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado.
El traslado del cuerpo al Instituto Técnico Forense, previsto para hoy, fue autorizada por el juez penal de 11º Turno, Roberto Timbal, quien estaba de turno el sábado. La búsqueda había sido permitida por el juez penal de 1er Turno, Juan Fernández, a solicitud de la fiscal penal de 2º Turno, Mirtha Guianze, quien aún investiga la desaparición de la maestra Elena Quinteros, secuestrada y torturada hasta la muerte.
El hallazgo del primer cuerpo el martes 29 de noviembre en la chacra de Pando, y el encuentro el viernes 2 del segundo cuerpo en el predio del batallón 13, generó sensaciones estremecedoras entre allegados a las más de 210 familias de compatriotas que tienen un desaparecido.
Se sabe que la mayoría de los uruguayos que pasaron a ser detenidos desaparecidos luego de ser secuestrados fueron vistos por última vez con vida en Argentina. Pero también se sabe que algunos, nadie sabe cuántos, fueron traídos al país para ser sometidos a interrogatorios.
La intransferible experiencia de sufrir durante tres décadas el dolor de no saber dónde está el cuerpo de un ser querido se transformó en un estado de angustia permanente entre los familiares. Ahora es una esperanza opacada por la incertidumbre de no saber quién apareció.
El secretario de la Presidencia Gonzalo Fernández dijo en nombre del gobierno que en la chacra sólo podrían haber dos cuerpos. Uno ya fue desenterrado pero aún no se tiene certeza de a quién corresponde. El estado de angustia se perpetúa. Dudas, rumores y las especulaciones.
También dijo el doctor Fernández que en el batallón 13 sólo podrían encontrarse dos o tres cuerpos. Los grupos de familiares estiman que podrían haber siete u ocho. Y además Elena Quinteros. Y por qué no María Claudia, la jovencísima nuera del poeta argentino Juan Gelman.
Más complejo resulta visualizar las perspectivas de los hallazgos en el Batallón de Infantería Paracaidista Nº 14. Allí operó OCOA, el Organo Coordinador de Operaciones Antisubversivas. Ninguno de sus delitos fueron registrados por los mandos. Sólo respondían al "Plan Cóndor".
Para peor, la incertidumbre es total frente al desconocimiento real de la verdadera cantidad de vuelos clandestinos que trajeron al país a tantos uruguayos secuestrados en Argentina, o en Chile, o por qué no, en Paraguay o Bolivia. Es "Operación Cóndor". Nadie sabe dónde llegó.
Tampoco se sabe con certeza cuántos extranjeros opositores a tantas otras dictaduras de la región pudieron haber sido atrapados acá, en nuestro país. A veces se menciona el caso de algún argentino, muchas veces de un montonero. Pero: ¿confesaron todo las Fuerzas Armadas? *
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