Un grupo de uruguayos sobrevivientes del centro clandestino de represión Automotores Orletti continuó esta semana brindando testimonio ante el juez federal argentino Daniel Rafecas, quien prosigue su indagación sobre el caso en el marco de la causa conocida como "Primer Cuerpo de Ejército".
Paralelamente, la activista de derechos humanos Sara Méndez, fue recibida ayer por el juez Norberto Oyarbide quien tiene a su cargo la causa de secuestro de la argentina María Claudia García de Gelman, quien en 1976 fue trasladada a Uruguay, donde dio a luz ante de ser desaparecida.
Oyarbide ya solicitó la extradición de un grupo de militares y policías uruguayos denunciados por su implicancia en la desaparición de María Claudia, en tanto que el magistrado Rafecas -que ya ha procesado a varios represores argentinos- también ordenaría la requisitoria de uruguayos.
El juez federal de Tercer Turno, Daniel Rafecas, viene realizando una intensa indagatoria sobre todos los "pozos" en los que hubo detenciones y desapariciones en los años setenta en el marco de la represión coordinada desde el Primer Cuerpo de Ejército argentino, con sede en Buenos Aires.
Luego de terminar con varios de los "pozos" que incluye la causa, el magistrado comenzó a cercar a todos los represores argentinos y uruguayos que actuaron en Automotores Orletti, donde se centró la coordinación de las dictaduras del Cono Sur dentro del denominado Plan Cóndor.
El lunes brindaron declaración los uruguayos Ariel Soto, Beatriz Barboza, María del Carmen Martínez y Javier Peralta, sobrevivientes de Orletti; y también dio testimonio Ricardo Gil, secuestrado en Colonia en marzo de 1976, quien permaneció desaparecido por meses en Uruguay.
La próxima semana viajarían a Argentina la uruguaya Mirta Fernández, testigo de la desaparición de Juan Miguel Morales von Pieverling y Josefina Kleim Lledo, y familiares de los desaparecidos Rafael Lezama y Julio César Rodríguez Rodríguez.
Por su parte, Sara Méndez, también sobreviviente de Orletti, quien un par de años atrás recuperara a su hijo Simón Riquelo luego de 26 años de búsqueda, se presentó a declarar ante el juez federal Oyarbide quien indaga el secuestro y desaparición de la nuera del poeta Juan Gelman.
Méndez fue testigo del cautiverio de María Claudia en la sede del Servicio de Información y Defensa (SID) de las Fuerzas Armadas uruguayas a fines de 1976, cuando la joven argentina, trasladada ilegalmente a Montevideo, dio a luz una niña en el Hospital Militar, antes de ser asesinada.
Oyarbide pidió la extradición de los militares uruguayos José Nino Gavazzo, Gilberto Vázquez, Ernesto Rama, Manuel Cordero, Juan Antonio Rodríguez Buratti, José Arab y Jorge Silveira, y de los policías Ricardo Medina Blanco y José Sande Lima.
La requisitoria internacional de los militares y policías uruguayos fue ordenada por el juez Oyarbide, ante un pedido del secretario de Derechos Humanos Eduardo Duhalde, pocas horas después que en Uruguay el fiscal Enrique Möller amparara el Caso Gelman en la Ley de Caducidad. *
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