Tras 12 días de censura por parte del sindicato dirigido por los canilludos de Eddie Espert, el diario LA REPUBLICA apareció ayer en algunos quioscos de la capital.
En la jornada de ayer, por orden de la jueza de Civil 15, doctora Graciela Berro, los canilludos retiraron de la sede del diario plural la cantidad de ejemplares que solicitaron, aceptando que estos se vendieran a , tal como obligó la magistrada.
El fallo de la jueza aceptó el amparo solicitado por el director de LA REPUBLICA, doctor Federico Fasano Mertens, declarando que el sindicato de Espert había violado la Constitución y la ley al negarse a distribuir la edición del viernes 9 de diciembre. Pero si bien la jueza Berro amparó al diario plural los días miércoles, no ordenó al sindicato que también distribuyera los seis restantes días el diario con el precio que soberanamente establezca la empresa editora.
El sindicato cumplió ayer miércoles la orden de la jueza sólo formalmente, porque en los hechos fueron muchos los quioscos que no recibieron los diarios o los escondieron evitando su exhibición.
Un canillita --con los canillitas LA REPUBLICA no tiene ningún problema, el problema es con los canilludos que son los que le entregan el diario a los canillitas--, explicó la situación a nuestros periodistas y fotógrafos que acudieron a constatar las denuncias de no exhibición del diario plural: "Pero qué quieren, nos entregan una edición llena de críticas a Espert y pretenden que nosotros la vendamos con entusiasmo; ustedes quieren que nos echen, que perdamos el quiosco, yo vendí los diarios sólo a quien me lo pidió, pero no me obliguen a exhibirlo".
En otros quioscos la situación fue peor, ni los exhibieron porque no los retiraron.
Más de 30 quioscos fueron testeados por personal de la empresa editora y en la mayoría de ellos o no estaba exhibido o decían que se había agotado cuando a esa hora no podía ser cierto o simplemente no lo retiraron. Los quioscos testeados fueron principalmente en la zona centro. Sin embargo en otras zonas había quioscos que vendían normalmente el diario plural. Se ignoran las causas de este desacato parcial de la orden de la Justicia. Las fuentes consultadas varían entre afirmar que se debió a la desorganización de los canilludos tras 12 días de no distribuir el diario o a estrictas órdenes de censura indirecta mediante la recepción pero no venta del diario que fue acatada por muchos quioscos.
Lo cierto es que fue por lo menos una distribución irregular la proporcionada ayer por el sindicato.
Al mismo tiempo la cadena de vendedores de la solidaridad que defienden la libertad de prensa y la distribución del diario al precio democrático y popular de , se desparramaron por toda la ciudad , cubriendo los lugares de ventas que no cubren los quioscos y agotaron nuevamente todos los ejemplares retirados.
Es la primera vez en la historia del monopolio ilegal de los canilludos que un diario es vendido por dos sistemas de ventas: el del sindicato y el organizado por la empresa editora. De esta manera y pese a la distribución irregular del sindicato, prevaleció la Constitución y la ley que garantiza la libre circulación de los periódicos y no reconoce la legalidad de un monopolio de hecho, contrario al Estado de Derecho.
Ayer se ganó otra batalla formidable en la lucha contra el monopolio secuestrador de la libertad de prensa y de la libertad de expresión. El monopolio agoniza ante el embate de la Justicia y de periodistas valientes que lo enfrentan ante la pasividad de colegas cobardes que balconean esta lucha rediviva de David contra Goliat. *
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