Bertolotti, quien pasará a retiro el 1º de febrero próximo, presidió ayer por la mañana, quizás por última vez, la reunión con el generalato en la sede del Comando General del Ejército.
Durante el encuentro, que se extendió por alrededor de una hora, Bertolotti comunicó que el general Hebert Fígoli -quien hasta el 12 de enero se desempeñará como jefe de misión de la ONU en Chipre- hizo llegar su decisión de pasar a situación de retiro, sin especificar los motivos de su alejamiento, ni efectuar otro comentario. Ahora el gobierno deberá promover a otro coronel para llenar la vacante generada. En total, serán seis los coroneles que asciendan al generalato el 1º de febrero, cinco de los cuales ya fueron designados: Raúl Gloodtdofsky, Luis A. Pérez, Daniel E. Castellá, Jorge W. Rosales y Wile A. Purtscher.
Empero, Bertolotti añadió que en virtud de la inminente definición sobre los nuevos destinos, era preciso conocer cuanto antes los nombres de los generales que no integrarán el elenco del nuevo comandante, si ya tienen resuelto su retiro.
Fuentes castrenses dijeron que en la reunión no hubo anuncios expresos de parte de ningún general. No obstante, estimaron que "es un hecho" que en las próximas horas podría formalizarse algún otro pase a retiro en la cúpula militar.
La semana pasada trascendió que Fígoli y no Díaz había sido propuesto inicialmente como sucesor de Bertolotti.
Sin embargo, el gobierno dio marcha atrás debido a las objeciones planteadas desde el Movimiento de Participación Popular (MPP).
Bertolotti, además, anunció oficialmente que el general Carlos Díaz -presente en el encuentro- será su sucesor, relevo que ya había sido difundido a través de la Presidencia de la República y el Ministerio de Defensa Nacional.
La semana pasada, tras conocerse que el general Carlos Díaz asumiría la titularidad de la fuerza a partir del 1º de febrero próximo, varios generales deslizaron su malestar por no haber sido respetado el orden de derecha (antigüedad), lo que era tradicional en la fuerza.
Desde este punto de vista, la promoción de Díaz -comandante de la División de Ejército I, la más influyente del país y uno de los dos generales en quien Bertolotti depositó su confianza para conducir una investigación interna sobre el tema DDHH- "pasó por encima" de siete generales más antiguos y en condiciones de ascender (Manuel Saavedra, Ricardo González, Pedro Barneix, Walter Díaz, Héctor Islas, Juan Couture y Hebert Fígoli).
El gobierno fundamentó, a través de la ministra de Defensa Azucena Berrutti, que la designación tuvo en cuenta la "intachable" foja de servicio, la conducción de la principal División del Ejército y los resultados de la investigación interna sobre el tema derechos humanos.
Precisamente, sobre este punto, no hubo comentarios sobre el encuentro. Donde sí hubo referencias al tema fue durante el agasajo que Bertolotti ofreció a la prensa, con motivo de las fiestas de fin de año.
En la oportunidad, el jefe del Ejército reflexionó sobre las investigaciones internas para esclarecer la suerte de los detenidos desaparecidos y lamentó que no se alcanzara durante su gestión la "reconciliación" y la "paz interna". "También me quedó en el debe, no pude conseguir", dijo a varios medios. Bertolotti admitió que mantiene una relación muy "fluida" con la nieta de Gelman, con quien tiene agendado "tomar un café" para antes de fin de año. *
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