Read adelantó que hoy a las 11.00 horas, -y con la intermediación del director nacional de Trabajo, Julio Baráibar- los trabajadores junto con los representantes sindicales se reunirán -de no mediar un nuevo inconveniente al sucedido ayer que imposibilitó el encuentro- con el empresario, para encontrarle una solución al diferendo, aunque no se descarta la ocupación de la planta por parte de los trabajadores con el apoyo de la intergremial de la central obrera de la ciudad litoraleña y conformar una cooperativa que "preserve" las fuentes laborales.
Este tipo de alternativa recibiría el 'visto bueno' del propio ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, según una versión que circuló ayer en los medios de prensa.
Igualmente, el sindicalista puntualizó que espera que el empresario no se vaya del país -tras casi cinco años de estar instalado-, hasta que liquide todo lo que les adeuda a los 11 obreros, lo que sería, "sólo por diferencia de horas trabajadas con relación al laudo, unas 1.200 horas (unos .000 a cada uno), más despidos quíntuples, por ser considerados abusivos y antisindicales".
Además informó el dirigente del gremio de la bebida -sindicato al cual están afiliados los trabajadores de Baggio- que esperan que por vía del MTSS se tenga un contacto con el ministro argentino de la misma cartera, porque aseguran que la empresa "evade impuestos, no paga salarios y trabaja con productos vencidos, y que eso se podría estar realizando también del otro lado del río".
Read fue más allá al indicar que solicitaron que el departamento de Bromatología de la Intendencia Municipal de Río Negro efectúe una visita formal a la planta para verificar el estado de la soja y la esencia de ananá que procesan, ya que -según remarcaron- "tienen más de 4 años de vencidos", lo cual es "repudiado por todos".
Sobre este punto, fuentes oficiales consultadas por LA REPUBLICA dijeron que de comprobarse esto, podría ser prohibida la venta del producto en nuestro país, lo que provocaría también la imposibilidad de reinstalarse -a la fábrica- en cualquier otro punto del Uruguay.
Concluyó el sindicalista aseverando que "este tipo es un pirata", pero que está afiliado a la Cámara de Industria, y "no sé por qué no salen ahora los empresarios a decir algo, que la ley de fuero sindical esto y lo otro, porque saben que todo está muy mal".
En tal sentido, LA REPUBLICA consultó al presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Washington Burghi, quien dijo que la cámara no ha tenido "ningún tipo de comunicación" con el propietario de la empresa, y que sólo está enterado del hecho por versiones de prensa.
En consecuencia, Burghi afirmó que la CIU "no tiene postura alguna" sobre el hecho puntual y de ser notificada tendría que analizarlo para luego sí tomar alguna resolución.
Por su parte, el embajador argentino en nuestro país, Hernán Patiño Mayer, dijo a LA REPUBLICA que no ha recibido "ningún pedido oficial del gobierno uruguayo para interceder en la mencionada situación".
Sí admitió el diplomático la entrega de una nota por parte de una delegación del PIT-CNT, integrada por Read, Juan José Ramos y Jorge Bermúdez, la cual fue elevada por la embajada a la cancillería argentina, en la cual solicitan -los sindicalistas y los ahora ex trabajadores de la planta de jugos- que el empresario "dé la cara" y por eso es que quieren que por intermedio del gobierno de la vecina orilla se lo convoque, ya que este tiene un sinfín de negocios en su país.
"A pesar de que la empresa es argentina, opera en Uruguay y por tal motivo se rige por las leyes uruguayas, y por eso nosotros no podemos interceder en nada", aclaró Patiño Mayer.
Entre tanto -en las últimas horas-, en la ciudad litoraleña surgieron versiones que dicen que el empresario argentino propietario de la fábrica, abriría en otra localidad de nuestro país, otra planta de los jugos, pero con personal argentino, el cual no estaría sindicalizado y percibiría ingresos sin el aumento laudado en los Consejos de Salarios.
Recordemos que el cierre de la planta de jugos Baggio se dio debido a que el propietario adujo no poder hacer frente al aumento salarial acordado para el sector en los Consejos de Salarios.
Tras tal acuerdo, los trabajadores pasarían a recibir por hora contra los que estaban cobrando, aunque esta diferencia sería resuelta de manera "escalonada" y en un plazo de 14 meses, según lo habían acordado las partes -la semana pasada- en el MTSS. Pero, el propietario, entre el jueves 15 y el martes 20, despidió a la cúpula sindical de la empresa y el miércoles 21 envió un telegrama a los restantes trabajadores anunciando el cierre de la misma. *
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