Con los 52 votos seguros de aprobación por parte de la izquierda gracias al mandato imperativo, la Cámara de Diputados seguía al cierre de esta edición debatiendo el proyecto del Tratado de Inversiones entre Estados Unidos y Uruguay.
La sesión comenzó puntualmente a las 21.24 horas y todo hacía prever que la misma se iba a extender entrada la madrugada, ya que antes de iniciar el debate, más de 35 legisladores estaban anotados para hacer uso de la palabra y encima, con los ánimos exaltados.
El diputado Enrique Pintado del Frente Amplio fue quien abrió el debate, señalando que el Tratado de Inversiones había sido pasible de modificaciones que lo hacían viable para los intereses del actual gobierno. Pintado, además de argumentar a favor del proyecto, solicitó a la cámara que "el debate que se genere en esta noche, tuviera el nivel más elevado posible". El pedido no tuvo aparentemente eco, ya que la inmensa mayoría de los representantes que lo procedieron, sus intervenciones estuvieron cargadas de recriminaciones y alusiones que fueron caldeando el ambiente, a tal punto que a poco más de una hora de iniciada la sesión (22:33 hs.) las barras fueron desalojadas.
Con gritos e insultos dirigidos en particular al diputado del Frente Amplio Carlos Gamou, que en ese momento hacía uso de la palabra y por rebote a toda la bancada del gobierno, el público --mientras iba siendo retirado del lugar que ocupaba-- les señalaban a los legisladores la frase del General Artigas que corona el recinto de la Cámara baja: "Mi autoridad emana de vosotros, y ella cesa ante vuestra presencia soberana".
Minutos antes de los disturbios en las barras, el diputado nacionalista Daniel Peña reclamaba que la bancada de la izquierda apoyara con todos sus votos el proyecto del Tratado y que "los problemas internos del Frente Amplio nos han hecho perder un año entero en la vigencia del Tratado". Seguidamente el representante colorado Washington Abdala acusaba al gobierno de tener "en éste y en otros tantos temas con los que históricamente estuvo en contra" un comportamiento errático, "y sobre este proyecto de Inversiones lo que hizo fue lavarse las manos y pasarle la pelota al Parlamento".
Iván Posada, del Partido Independiente, calificó que la aprobación de este proyecto debería significar el paso previo a un tratado de libre comercio con los Estados Unidos, al que podría llegarse "con o sin el ALCA, pero a eso debemos apuntar", dijo. Idéntica postura tuvo el diputado quincista José Amorín, incluso, vaticinó que "seguro estoy de que en pocos años más estaremos votando en esta misma sala tratados de inversiones con Estados Unidos, China o Canadá, como lo viene haciendo Chile, que es el camino a seguir", sostuvo.
No todas las intervenciones fueron de este tenor. Los diputados Alvaro Vega (FA) y Jorge Gandini (PN) estuvieron a un segundo y medio de tomarse a golpes de puño. "Yo le pido que cierre el pico", dijo Vega. "Vení, decímelo aquí... estás calentito estás", le respondía Gandini. El intercambio de palabras no fue más allá de algunos amagues.
"Afuera, la cosa está caliente", decían algunos legisladores que dejaban la sala y miraban la manifestación que desde temprano se apostó en la entrada a la Cámara de Diputados para expresar su rechazo al Tratado de Inversiones, con igual espíritu que la realizada hace casi una semana, pero frente al Senado.
La de anoche recogió menos adherentes que aquella --unas 90 personas--, aunque tuvo sus bemoles. Decoraron varias columnas del alumbrado con banderas de los Estados Unidos que luego prendieron fuego. Más cerca de la medianoche, los pocos manifestantes que quedaban procedieron a incendiar algunas cubiertas frente al edificio del anexo y con tanta mala suerte que uno de ellos recibió quemaduras en su rostro y en uno de sus brazos, motivando su inmediata asistencia por parte de los médicos del Palacio.
La decisión de apoyar el proyecto del Tratado de Inversiones por parte de la bancada de Diputados del gobierno surgió tras la reunión que en la mañana de ayer se desarrolló en el mismo Palacio Legislativo.
Allí, los legisladores resolvieron que el proyecto debía aprobarse por su importancia para el gobierno y debieron recurrir al mandato imperativo. Este recurso partidario tuvo tres votos en contra: los diputados Doreen Ibarra (Fidel), Darío Pérez y Fernando Longo (Liga Federal Frenteamplista) que votaron a favor pero argumentaron en contra del mismo. Más temprano, la bancada del MPP resolvía acompañar lo que votara la mayoría partidaria.Ya entrada la madrugada, tanto Ibarra como Pérez fundamentaron su oposición al Tratado con EEUU. Ibarra sostuvo que las modificaciones introducidas "no eran suficientes". No obstante, aclaró que acataría el mandato imperativo votado por la bancada del FA y que daría su voto para preservar la unidad interna. Precisó que su posición significaba un "apoyo crítico" al documento. Por su parte, Pérez manifestó que el apoyo al Tratado no modificaría la relación de dependencia del país con EEUU y los organismos internacionales y que el rechazo al mismo, no significaría "que EEUU deje de comprarnos carne". "Seremos igual de dependientes, con o sin tratado", afirmó Pérez, quien manifestó que el tema había afectado su "creencias".
La primera intervención del diputado frentista Enrique Pintado estuvo llena de memorables dislates en el idioma español. En sus casi 30 minutos de disertación, el veterano legislador dejó discurrir palabras como: "jacarandosidades", "puntilludo" y "satisfascido". Cabe recordar que hace apenas una semana, Pintado estuvo en el Congreso de España como invitado especial del gobierno del presidente Zapatero. *
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