Los empresarios venían siendo investigados por la jueza penal de 6º Turno, Fanny Canessa, por la presunta "defraudación tributaria" que les atribuyó la Dirección General Impositiva (DGI) mediante una denuncia que presentara su asesora legal, la doctora Zully Fonseca.
Al quedar "emplazados", los Rupenian están "a disposición" de la sede penal, que podría citarlos en cualquier momento. Tienen prohibición de abandonar el país, y deberán notificar todo cambio de domicilio. La instrucción del expediente judicial continuará su proceso normal. El procesamiento de los hermanos Rupenian por un delito penal de "defraudación tributaria" había sido solicitado a la jueza Canessa por la fiscal penal de 6º Turno, Elsa Machado, al considerar que la causa instruida contra los empresarios recabó suficiente semiplena prueba.
El miércoles 21 de diciembre, los Rupenian habían sido citados para una audiencia con la jueza Canessa. No se presentaron alegando motivos laborales. Trascendió que estaban en Buenos Aires. La jueza libró una orden de captura que terminó derivada a Interpol. Ayer, aparecieron. Tenían intención de presentarse por voluntad propia en la sede penal donde Mirabal estaba de turno, según declararon, pero habían sido detenidos por Interpol, apenas ingresaron a territorio nacional por el puente que cruza el Río Uruguay, entre Fray Bentos y Puerto Unzué.
Los empresarios habían reunido algunas pruebas a su favor para dar a la jueza y, según versiones, habrían estabilizado la contabilidad de sus varias sociedades anónimas con la venta de Concierto Punta a un empresario radial fernandino, heredero de otra influyente radio local. En su defensa, los Rupenian alegaron que las firmas que controlan tienen domicilio legal en el interior de país, en el departamento de Maldonado, y que por lo tanto están exentas de múltiples impuestos que se aplican a todos los medios de comunicación de Montevideo.
La DGI adujo que las firmas facturan con domicilio en Maldonado pero emiten publicidad en emisoras que transmiten en Montevideo, y que lo mismo ocurre con los eventos y promociones que los Rupenian organizan en la costa uruguaya, inclusive en la ciudad de Montevideo.
De acuerdo al reclamo del ente recaudador, los empresarios adeudan más de ocho millones de dólares. Representantes de los hermanos iniciaron gestiones para pagar sólo 500 mil, pero la oferta presentada fue rechazada por Impositiva que estima un monto mayor de deuda.
El director de rentas, Eduardo Zaindesztat, dijo públicamente hace unas semanas que "no hubo voluntad de la empresa por pagar", cuando se negoció un acuerdo, y agregó que el monto reclamado a los empresarios es abultado porque incluye cifras por multas y recargos. Ninguna investigación judicial o fiscal se inició hasta el momento en las otras sociedades anónimas que los Rupenian comparten con varias figuras conocidas en los partidos políticos, y entre las compañías que realizan eventos y promociones para desfiles y fiestas empresariales.
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