El funcionario Raúl Estrada Oyuela había arremetido además contra los gobiernos socialistas, al afirmar que éstos "nunca tuvieron preocupación ambiental". "Si no se puede negociar, vamos a tocar el sistema financiero y el sistema comercial, y a preparar un amplio boicot a la producción de las plantas que contaminen", dijo Oyuela.
Los dichos del jerarca al diario argentino Perfil cayeron como un balde de agua fría en el gobierno uruguayo, que observa con preocupación las protestas con cortes de ruta que afectan el ingreso de turistas al Uruguay por los puentes binacionales (ver recuadro).
Desde tempranas horas, Gargano y su equipo procuraron una respuesta oficial a su par argentino, Jorge Taiana.
La dirección de Asuntos Políticos del Ministerio de Relaciones Exteriores se comunicó con la subcancillería argentina "para (saber) si esa era una posición sustentada por el gobierno argentino". Consultado por LA REPUBLICA ayer por la tarde, Gargano dijo que se enteró por la prensa de las expresiones del jerarca del vecino país y agregó que, de inmediato, solicitó a su par argentino, Jorge Taiana, una respuesta. Según Gargano, este "es un hecho realmente inusitado, que entendemos ha sido producto de un acto no reflexivo que agrega problemas a los ya existentes". También señaló que hasta última hora de la tarde de ayer "aún no se había recibido respuesta alguna de la cancillería argentina, por lo que correspondía esperar".
En diálogo con LA REPUBLICA, Estrada Oyuela explicó que en ningún momento habló de "boicot financiero" a nuestro país. Aclaró que no hizo referencia a un "boicot organizado contra las empresas sino que mencionó que una vez comiencen a funcionar las plantas de celulosa (habrá una) reacción natural del mercado que surgirá porque los productos que salgan de esas empresas serán productos que acarrearán consecuencias negativas para el medioambiente".
"Si se produce celulosa en condiciones no razonables el mercado las va a rechazar, no vamos a ocultar que la producción produce daño, por lo que en consecuencia no se comprará. Lo que hay que hacer es construir las plantas de manera que esto no ocurra", dijo.
Indicó además que al mencionar que "se va tocar el sistema financiero", quiso decir que "se le dijo a la Corporación Financiera Internacional, que Argentina estaba preocupada por el financiamiento de las plantas".
En otra parte de la entrevista de Perfil, Estrada consideró que "los gobiernos socialistas nunca tuvieron preocupación ambiental, más bien todo lo contrario. Creer que los socialistas son ecologistas es un error. Lo que pasa es que como ambos visten informalmente, se dejan crecer la barba y a veces no se peinan, confunde".
Ayer, reiteró que "si se mira históricamente la lista de gobiernos socialistas, se ve que éstos se olvidaron del medioambiente, lo que no implica que los gobiernos capitalistas sí se acuerden".
El canciller Gargano contestó diciendo que "las personas se juzgan por sus acciones, y no por su apariencia". En el mismo sentido, el embajador de Argentina en nuestro país, Hernán Patiño Mayer, calificó de "desafortunadas" las expresiones de Estrada Oyuela, respecto a la generalización sobre los gobiernos socialistas. En lo que respecta al boicot, Patiño Mayer dijo que responde a las exigencias de calidad medioambiental que todos los países tienen respecto a los productos que ingresan. "Argentina puede denunciar la falta de calidad medioambiental", agregó. En diálogo con LA REPUBLICA, el representante diplomático afirmó que este es un tema "casi técnico", pero precisó enfáticamente que "el diferendo es con las empresas, no es con Uruguay, que quede bien claro".
Consultado por LA REPUBLICA sobre si la Cancillería argentina evalúa enviar una respuesta, Estrada Oyuela afirmó que "no". Agregó que si bien "no tuvo contacto contacto con el canciller Taiana, el asunto no fue puesto en consideración".
En otro orden, como representante de la delegación argentina del Grupo Técnico de Alto Nivel (GTAN), Estrada informó que Argentina está analizando posibles soluciones para mitigar las consecuencias al medioambiente que producirán las plantas de celulosa.
Esta comisión binacional instalada por decisión de los primeros mandatarios de ambos países, viene analizando, a nivel técnico, el posible impacto que las plantas de celulosa ocasionarán.
En este sentido, Estrada explicó que para él, la diferencia entre la posición de nuestro país y la de Argentina, "radica en que Uruguay confía en lo que dicen las empresas (Botnia y Ence)".
"Argentina no confía en nadie y lo que está pidiendo son datos de todas esas medidas de protección ambiental que vienen realizando las empresas. Ese es el nudo de la diferencia."
Cabe recordar que durante la reunión del pasado 28 de diciembre, Estrada destacó que su gobierno continúa reclamando información técnica sobre los emprendimientos, porque "las empresas no habrían entregado todo al Estado uruguayo".
"Hace falta poner en común acuerdo cuáles son las condiciones para que las plantas funcionen sin dañar el medio ambiente. Argentina trabaja en ello, y será presentado en el informe final del 30 de enero", concluyó. *
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