El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), José Mujica, se reunió ayer -entre las 15.30 y las 17.00 horas- con una delegación de cañeros, que son los que ocupan desde el pasado domingo una chacra privada de 36 hectáreas en la ciudad de Bella Unión (departamento de Artigas).
En dicha instancia, el secretario de Estado les aseguró que en poco tiempo se les entregará unas 200 hectáreas para producir caña de azúcar, mientras que los "peludos" querían 10 mil, según informó el secretario de prensa del MGAP, Juan Angel Fernández.
El funcionario indicó también que Mujica no le sugirió a los cañeros que desocupen las tierras.
"El ministro no le pidió nada a nadie, porque el dice que no tiene potestades para eso, y porque cada uno es dueño de sus actos", aseveró Fernández.
Tras la reunión con Mujica, los cañeros, se dirigieron a la sede del Pit/Cnt donde brindaron una conferencia de prensa en la cual narraron la actual situación como de la ocupación, además de informar sobre lo conversado con el ministro de Ganadería.
En la ocasión, uno de los cañeros dijo que "50 años de demandas no pueden ser respondidos de la noche a la mañana.
En este momento el Instituto Nacional de Colonización dispone de alrededor de 200 hectáreas que van a ser asignadas en breve a los colonos, pero aún no se sabe si las tierras serán asignadas a los colonos que actualmente están ocupando".
Y fue más allá al recordar que "los que están ocupando en este momento lo hacen en nombre de todos los productores de la zona y no solo en nombre de los que están allí".
"Luego se verá a quién corresponden tierras y a quién no, pero esta decisión no la toma el Ministerio de Ganadería", acotó.
Agregó el delegado que "No existe la duda por parte de nadie de que las 200 hectáreas no son suficientes, ya que lo ideal serían 10 mil, pero por el momento es lo que hay".
También informó un integrante del grupo de cañeros que se habló con Mujica acerca del proyecto de producción de alcohol derivado del azúcar y en tal sentido, los trabajadores informaron que se decidió formar una comisión de trabajo -junto con el Pit/Cnt- para elaborar una serie de propuestas para presentarle al gobierno entorno a la integración de los cañeros en el proyecto sucro-azucarero.
Entre tanto, el dirigente del Sindicato de Obrero de Calnú
Júnior Belén, -quien también participó del grupo que se reunió con Mujica- afirmó que el desalojo del lugar "no es moneda de canje" y que "ni el ministro de Ganadería, José Mujica, ni el directorio de Ancap se los ha pedido".
El gremialista ratificó la versión que ellos continuarán trabajando el terreno y una vez que la jueza Casullo tome la resolución de desalojarlos se reunirán en asamblea para decidir que posición van a adoptar, porque "ese tema está en manos de la justicia", reiteró.
Mientras eso no pase, los cañeros confirmaron que seguirán ocupando.
"Dada la situación vamos a seguir trabajando la posibilidad de plantear cuestiones que contengan a los sectores que históricamente fueron excluidos, como los cortadores de caña, los pequeños productores.
A la zafralidad creemos que es importante darle solución, ya que la gran mayoría de los trabajadores están en esa condición, de zafrales.
Queremos encontrar un mecanismo para tratar de complementar el subsidio que recibimos durante los períodos que no hay zafra. Hemos trabajado y planteado en forma seria todo, para que seamos incluidos en el proyecto productivo.
Es obvio que se requiere tierra y condiciones para trabajarla, pero no se habló de superficie, de tierra, de nada, sino de empezar a trabajar en serio en estos temas".
Por su parte, el integrante del ejecutivo del Pit/Cnt, Juan Castillo expresó que "este es un proyecto que preocupa al gobierno, que estaba siendo esperado, que había sido largamente anunciado, y que ahora está a juicio de valoración de esta central obrera el análisis del proyecto de los cañeros, a los cuales nosotros apoyamos en todo esta lucha".
En otro orden, pero siguiendo con la temática, el integrante del directorio de Ancap, Raúl Sendic (h) manifestó que la intención del ente energético de comercializar nafta combinada con alcohol -al igual que Brasil- se concretará ni bien aumente la cantidad de hectáreas plantadas con caña de azúcar que actualmente ascienden a 3.500.
La idea del ente, conjuntamente con el MGAP, es elevar en menos de tres años a 12 mil las hectáreas plantadas y de 600 a 1.500 los trabajadores empleados en este emprendimiento.
En ese sentido, Ancap firmará un convenio con la cooperativa azucarera Calnú, y a partir del próximo martes se formará una nueva empresa denominada ALUR (Alcoholes del Uruguay).
La misma absorberá los 400 trabajadores de la cooperativa.
Vale destacar que en una primera etapa del proyecto, Ancap financiará la actividad azucarera con 10 millones de dólares, 3 de ellos están incluidos en el nuevo Presupuesto Quinquenal, y los restantes 7 fueron aportados por el gobierno venezolano, señaló Sendic.
Dicho préstamo será devuelto al país bolivariano con el envío de remesas de alcohol carburante.
Del negocio participará también la Corporación Nacional para el Desarrollo (CNPD).
Recordemos que Calnú le debe más de 30 millones de dólares al Banco República (BROU) y más de dos millones a los productores, según informó el integra, puntualizó el dirigente del ente energético.
"La idea no es solamente arrendar el ingenio sino que es incorporar el ingenio a los activos de Ancap a través de la compra de créditos que está en el orden de los dos millones de dólares, y otras tareas de mantenimiento que van a demandar recursos. Estamos previendo un inversión para el año de unos 10 millones de años", expresó Sendic. *
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