ANTONIO LADRA (*)
Ayer se realizó la reunión "cumbre" entre el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, y el presidente argentino, Néstor Kirchner, donde se analizó la marcha del conflicto por la construcción de las plantas de celulosa.
Presidente y gobernador llegaron a un acuerdo básico: el conflicto de ahora en adelante lo conduce la cancillería argentina a cargo de Jorge Taina y para ello se va a presentar una denuncia ante la Corte Internacional de La Haya, la primera vez en su historia que lo hace Argentina. "Salvo invadir Uruguay y ganar la guerra, no existe otra salida que ir a La Haya", resumió ayer el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, al comentar el nuevo curso de acción del gobierno argentino en el diferendo de las plantas de celulosa. La frase es elocuente en cuanto a la impotencia que prima en el gobierno argentino en el tema.
El gobierno uruguayo, en tanto, mantenía anoche tranquilidad absoluta y se leía que este nuevo curso de acción lo único que hace es, como se dice vulgarmente, patear la pelota para adelante.
Mientras se dirime el juicio, por lo menos 3 años, las plantas seguirán adelante con su construcción: es lo que se dice "política de hechos consumados". La nueva estrategia de Argentina reporta un "elegante repliegue" ante la inexorable constatación de que en Uruguay ya no hay marcha atrás en el tema.
Desde el gobierno argentino se espera que ahora haya una señal de la administración Vázquez como para poder atender el frente interno.
(*) Secretario de redacción / antla@adinet.com.uy
Comentarios (beta!)