JAIME SECCO (REDACCION), CON INFORMES DE SANDRA DODERA (FRAY BENTOS) Y HUGO LUJAN AMARAL (ROCHA)
Con la reunión del Grupo Técnico binacional y un aluvión de hechos desde Cosquín hasta Rocha, hoy se vivirá una jornada clave en la guerra de posiciones en que se ha transformado el diferendo por las plantas de celulosa. Las declaraciones fuertes de ambos gobiernos, más que una escalada han significado una serie de señales. Sólo eso explica las contradicciones del lado argentino, el que está obligado a hacer el gasto mientras en Uruguay siguen las obras. El presidente Néstor Kirchner debe favores al gobernador entrerriano Jorge Busti, pero tiene paciencia limitada. La semana pasada le dijo que presentaría demanda en La Haya, pero le exigió que demuestre su liderazgo de las protestas haciendo cesar los cortes.
Busti hoy se reúne con la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú y diputados provinciales de todos los partidos para intentar convencerlos de que la Corte Internacional es la mejor estrategia y que cambiaran los piquetes por una "marcha de caballos" por la orilla. Simultáneamente, envió un proyecto de ley de tres artículos más un anexo, para pedir formalmente al gobierno la querella. Toda esta estrategia, en medios argentinos es vista como un intento de tirar el tema para adelante. Pero no se sostiene si el Grupo Técnico acuerda sobre el tema clave del agua. Por eso el embajador Raúl Estrada Oyuela interrumpió el viernes la reunión final. Hoy se espera una tensa reunión con dos informes separados. Paradójica manera de bajar decibeles.
Entretanto, en Argentina, a la dureza de la cancillería se contrapone la "omisión" ministro de Salud y Medio Ambiente, Ginés González García, las declaraciones conciliadoras del jefe de gabinete Alberto Fernández y sobre todo del vicepresidente Andrés Scioli, las del ex ministro de Economía Roberto Lavagna y de varios gobernadores. Uruguay, por su parte, quiere que se mantenga el diálogo. Por eso el canciller Reinaldo Gargano, otra paradoja, debió subir los decibeles que hace una semana quería bajar. Primero dijo que si argentina acude a La Haya, Uruguay lo hará al Tribunal del Mercosur en Asunción. Luego, cuando Oyuela interrumpió la reunión sobre el agua, declaró que Argentina "el diálogo está roto" y que a partir del trabajo de la comisión "pensábamos seguir negociando". Además, retiró la oferta de Arana de compartir tareas de contralor de las plantas si la Comisión se disuelve, ya que el organismo previsto para eso era esta comisión. Ayer, los organizadores del Festival de Cosquín (Córdoba) prohibieron a grupos entrerrianos desplegar una pancarta sobre el tema. En Colón, ocho camiones chilenos de la empresa Pizzarro acordaron volver a su país, mientras otros tres, junto a uno uruguayo, permanecían secuestrados. En Fray Bentos, Marcel Cayrús, integrante de un grupo opositor de las plantas afirma que en forma inminente realizarán cortes en rutas uruguayas.
En Rocha, la mesa del congreso Nacional de Ediles resolvió plantear el tema en las 19 juntas departamentales del Uruguay.
En Santa Catarina (Brasil), se espera la visita de los intendentes de Tacuarembó, Flores y Durazno, invitados por la firma Stora Enso, interesada en instalar una planta sobre el Río Negro. *
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