Ante la falta de acuerdo para solucionar el conflicto en el sector lácteo, la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) apoya las negociaciones que en forma bilateral vienen desarrollando algunas empresas de mediano porte con sus trabajadores, para lograr preacuerdos en materia salarial que luego deberán ser refrendados por el Ministerio de Trabajo. La idea del sindicato "es aislar a aquellas empresas que no quieren destrabar el conflicto en el sector".
La empresa Lactosan tiene casi cerrado un preacuerdo con sus trabajadores en donde se establece una recuperación salarial similar a la que reclama la FTIL: un 8% en un convenio de 24 meses de duración. Además, "hay otras dos empresas medianas que están conversando con sus empleados para firmar un preacuerdo de las mismas características que el que tiene casi cerrado Lactosan", dijo a LA REPUBLICA, el dirigente del sindicato de los lácteos, Roberto Galli.
Según el sindicalista, "esta no es una estrategia para romper con el espíritu de los Consejos de Salarios, sino que su cometido es aislar a aquellas empresas como Conaprole y Ecolat (ex Parmalat), que son las más renuentes a firmar un nuevo convenio salarial que contemple los reclamos de los trabajadores".
Galli sostuvo que "el acuerdo de Lactosan y de las otras dos empresas (no quiso revelar sus nombres), se encuentran dentro del marco de lo que la FTIL estaba negociando en los Consejos de Salarios".
Para el sindicalista, "el hecho de que haya empresas que pueden alcanzar acuerdos con sus trabajadores, da la razón al sindicato en torno a que hay algunos socios de la Cámara de la Industria Láctea, sobre todo los más fuertes, que no quieren dar el brazo a torcer y prefieren seguir con el conflicto en vez de firmar los nuevos convenios salariales".
En este contexto, Galli señaló que ayer se retomaron las medidas de paro que el sindicato había resuelto suspender la semana pasada, en aras de la reinstalación de una mesa tripartita para negociar una salida al conflicto.
Por su parte, el secretario de la Cámara Láctea, Eduardo Fresco, dijo en diálogo con LA REPUBLICA que "no es cierto que se haya cerrado un acuerdo en Lactosan, sino que, por el momento, lo que hay son conversaciones". Fresco agregó que "una de las trabas que impide que Lactosan firme el preconvenio con sus trabajadores, es la aceptación de una cláusula de paz que la FTIL no quiere llevar".
Consultado sobre este tema, Galli dijo que "se puede discutir una cláusula de paz laboral genérica, pero no una que limite cualquier tipo de movilización de la FTIL a futuro", remarcó. *
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