La alegría y sorpresa por los niveles de participación inesperados -aún en los cálculos más optimistas- se respiraba en cada sala de la sede del Frente Amplio y se manifestaba en la cara de los dirigentes allí presentes, que además de felicitarse unos a otros se relataban mutuamente anécdotas de la jornada, como por ejemplo lo ocurrido al mediodía en un local de Larrañaga y General Flores donde la llegada de una segunda urna fue ovacionada por quienes esperaban para sufragar.
"Ha sido una fiesta de la unidad, una fiesta de la participación, que nos enseña a nosotros mismos - al FA - que la gente quiere participar. Hemos dado un ejemplo de la democracia que ojalá fuera un denomimador común de toda la vida en el país", afirmó emocionado el presidente del partido de gobierno, Jorge Brovetto.
Cálculos extraoficiales situaban la votación de ayer en un 35 % por encima de la alcanzada en 2002.
Sin embargo, pasadas las 21 horas Brovetto se vio obligado a informar a la prensa que todavía era imposible dar una cifra primaria de la cantidad de votantes registrados en todo el país debido a que en muchos lugares "todavía siguen votando; y si los dejamos siguen hasta medianoche".
Si bien para definir la nueva integración de los órganos directivos es necesario realizar un cruce de datos de los votantes que permita confirmar la validez de los sufragios, los dirigentes se comprometieron a que la composición de los plenarios estaría lista para fin de mes.
Más allá de carecer de datos numéricos precisos, los cuales se aguarda obtener en las próximas horas, aseguró que en algunos departamentos del interior, como Flores, en las primeras horas de la tarde ya se había incrementado el porcentaje de votación en relación a los comicios internos de 2002 en un 60%.
Fuentes consultadas por LA REPUBLICA confirmaron que tanto en el interior del país como en la capital se superó la cantidad de votos que había recibido la fuerza política en las elecciones internas del 2002. Además en al menos 12 departamentos, con resultados parciales en muchos de ellos, la cifra alcanzada también era superior a la de los anteriores comicios.
En Canelones, al cierre de esta edición, faltando escrutar Las Piedras en su totalidad, entre otras localidades, las adhesiones que obtuvo la fuerza política era similar a la alcanzada en 2002, cuando recibió un apoyo de 32.536 votos.
En tanto, en Montevideo los votos de la última elección interna estuvo en el orden de los 100.345, cifra que también se vería superada en esta ocasión.
Fuera de micrófonos la mayoría aseveraba haber superado las 200 mil personas, número previsto inicialmente con la meta a alcanzar, otros muchos aseguraban haber superado los 250 mil votantes, y los más daban señales certeras de creer que se había alcanzado la cifra récord de 300 mil sufragios.
"Además ha habido otra cosa, el número de votos observados supera ampliamente al de afiliados, estamos hablando de más del 70%; esto quiere decir que hay un altísimo porcentaje de personas que se están adhiriendo por distintas razones. Esto fue una adhesión al FA en el gobierno", enfatizó Brovetto.
Fuentes de la fuerza política estimaban al cierre de esta edición que el piso de votación que obtuvo el Frente Amplio estaría en el entorno de los 270 mil sufragios, no descartándose incluso que pueda llegarse a las 300 mil adhesiones.
La característica de competir sin confrontar que primó en las campañas realizadas por los distintos sectores fue resaltada por el dirigente que señaló que "hubo una tremenda fraternidad".
Cabe recordar que la aparente calma de la campaña hizo que los días previos a las internas fueran evaluados como de un "frío clima electoral", razón por la que fue mayor la sorpresa de los líderes frentistas ante la masiva concurrencia a las urnas. Para Brovetto esto fue consecuencia de la actividad de "la militancia del Frente, esa que algunos tildan de adormilada y otros dicen que es un cogollito pequeño, es la que hizo posible esto de hoy. La militancia demostró que es una diferencia del FA con cualquier otro partido político en la historia uruguaya".
Sólo algunos de los cabeza de lista se hicieron presentes anoche en la conferencia de prensa realizada en la Casa del FA; entre ellos el líder del MPP, José Mujica; el presidente del Partido Socialista, Reinaldo Gargano; Mariano Arana por la Vertiente Artiguista y Rafael Michelini por el Espacio 99 mil.
Consultados acerca de las posibles razones de los altos niveles de participación la mayoría de los dirigentes coincidieron en señalar que los votos fueron una respuesta en favor del partido de gobierno ante los ataques realizados en las últimas semanas desde los partidos de la oposición y algunos sectores gremiales.
En tal sentido, Mujica dijo que la respuesta a tal fenómeno de multitudes estaba en "lo que estuvo pasando, a la guerra que nos hicieron, a la guerra que le hicieron al gobierno que por momentos fue grosera y terminó calentando un poco a la gente, le mojaron la oreja.
Un estilo un poco macartista de la oposición, que cae en una cuestión chabacana, pero habrá que analizarlo un poco, estas son sólo impresiones de un día de combate".
Y que por ello el mensaje que llegaba a los gobernantes era "muchachos los apoyamos, pero pueden y deben rendir más".
Por su parte, Arana calificó la jornada como una "muestra inequívoca del espíritu netamente democrático, ajeno a todo tipo de actitudes inconvenientes que de alguna manera socavaban la credibilidad institucional y democrática del país".
A la cual "posiblemente la oposición favoreció, pero no hablo sólo de partidos políticos aquí han operado muchas cosas... alguna gente muy nostálgica para la que me parece muy linda esta afirmación a través de las urnas a las transformaciones a las que oportunamente en 2004 una gran mayoría apostó". *
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