La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto llegó el domingo a Montevideo. No tenía sobre su cabeza el clásico pañuelo de color blanco que las ha distinguido desde hace años en la búsqueda por la verdad y la justicia en materia de derechos humanos en Argentina, pero trajo su voz, su lucha y su ejemplo, y por eso fue distinguida ayer en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos junto al también defensor de los DDHH, el chileno Roberto Garretón.
En diálogo con LA REPUBLICA evaluó la situación de los países de la región en esta materia y aseguró: "Nuestros pueblos están de pie, no nos han vencido, no nos han derrotado".
¿Cómo recibió la noticia de que había fallecido Pinochet?
Como un alivio y una injusticia, porque no fue juzgado ni condenado como debía. Tendría que haber sufrido la cárcel como un preso, como un dictador y un asesino.
Por su lucha, es declarada ciudadana ilustre de Montevideo, ¿cómo se siente?
Muy agradecida por esta posibilidad, porque somos países hermanos, nos queremos y la lucha por los DDHH es común a los dos pueblos.
En estos 29 años de lucha las Abuelas hemos encontrado a muchos chiquitos de origen uruguayo, faltan tres por encontrar y ojalá lo consigamos.
Para mí es un honor, y de muy especial significado porque en estos momentos estamos dilucidando un problema entre uruguayos y argentinos y mi deseo es llegar a un acuerdo y, que los presidentes encuentren el camino de la solución.
¿Cómo evalúa el avance en materia de DDHH en ambos países y en la región?
Es la lucha de los pueblos. Acá no hubo silencios, no hubo ningún tipo de entrega como mercadería. Todo lo contrario, desafiamos los temores de la dictadura porque en Argentina éramos desaparecidos sólo por buscar.
Las abuelas estamos caminando más lento, pero seguimos caminando, no abandonamos la lucha.
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