El presidente de la República, Tabaré Vázquez, anunció el pasado lunes, luego del acuerdo ministerial, que dará por culminada el próximo martes 26 la primera etapa en la búsqueda, en territorio uruguayo, de restos de desaparecidos durante la dictadura militar (1973-1985) y que al respecto firmará una resolución.
Asimismo dijo a sus ministros que publicará, a través de la Dirección Nacional de Impresiones y Publicaciones Oficiales (IMPO), las investigaciones encomendadas por el Ejecutivo, en amparo del artículo 4 de la Ley de Caducidad, al equipo de historiadores (integrado por Pedro Barrán, Alvaro Rico y Gerardo Caetano), y al de antropólogos (encabezado por López Mazz) sobre los derechos humanos en Uruguay y el destino de los detenidos desaparecidos durante la dictadura.
La semana pasada el gobierno recibió el informe final del trabajo de investigación que realizaron los historiadores, en tanto que ayer recibió un informe de 200 páginas sobre las excavaciones que realizaron los antropólogos en dependencia militares.
Las excavaciones dieron como resultado el hallazgo de los restos de Ubagesner Chaves Sosa (en una chacra de Pando) y del escribano Fernando Miranda (en el batallón de Infantería 13), así como también de un pequeño resto óseo cuyo ADN no se pudo identificar.
En ese marco, el informe de los antropólogos contiene un balance de todo lo que se encontró "tratando de pasar raya" y establecer lo más significativo en cuanto a la búsqueda.
López Mazz llegó ayer, cinco minutos antes de la hora 16, al Edificio Libertad donde lo esperaba Fernández. El encuentro se prolongó por más de media hora.
El antropólogo le entregó al secretario de Presidencia una carpeta con el informe compuesto por 200 páginas, mientras que Fernández le expresó que la Presidencia lo leerá "atentamente" ya que la idea es publicarlo el próximo martes 26 junto con el informe que ya entregaron los historiadores.
Fernández también le aseguró al coordinador del equipo de antropólogos que el gobierno estará dispuesto a continuar con los trabajos de búsqueda de restos en la medida que "aparezcan datos firmes que puedan chequearse" como para que ello justifique "abrir excavaciones".
Luego del encuentro con Fernández, López Mazz señaló a la prensa que está satisfecho por el trabajo, pero que le hubiese gustado "haber recuperado más cuerpos y que más personas que buscan a sus familiares pudiesen haber visto concluido ese problema".
Acotó que en los lugares en que el grupo de investigadores tenía asignado realizar las excavaciones "no ha aparecido información nueva de relevancia".
Al ser consultado si a su juicio se podían haber continuado las investigaciones y las excavaciones, respondió que "es importante que las investigaciones se realicen", y añadió que siempre se están conociendo "cosas nuevas porque hay gente que está investigando".
"Sobre la posibilidad de excavar tenemos que tener un grado de convencimiento sobre la información producida por la investigación que nos justifique delimitar zonas donde indagar. Son dos cosas distintas, porque a veces se puede investigar, tener más elementos para reconstruir lo que ocurrió, pero en cuanto al tema de dónde fueron colocados los cuerpos o qué paso con ellos, ahí es más difícil la información". Previo a la reunión con Fernández, y luego de realizar una presentación académica del informe en la Universidad de la República, López Mazz descartó que, como sucede en otros países, los antropólogos sigan buscando por su propia cuenta restos de desaparecidos.
"En otros países, como en Argentina, el equipo es una Organización No Gubernamental y tiene objetivos propios, pero no es el caso nuestro porque pertenecemos al Departamento de Arqueología de la Universidad", indicó López Mazz a El Espectador. *
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