La empresa comenzó a funcionar en 2004, caracterizándose por ser una de las aerolíneas más económicas del mercado, preferentemente elegida por sudamericanos que no pueden costear los altos precios de Iberia. En diciembre, la empresa era investigada por el Ministerio de Fomento y Turismo español, debido a denuncias de miles de pasajeros por cancelaciones y retrasos repetidos de parte de la aerolínea. Ante esta investigación y previsible sanción, Air Madrid suspendió todas las operaciones y cerró. En Montevideo, la empresa poseía una oficina en la calle Río Negro 1370 (oficina 101). Ayer, nadie contestó las reiteradas llamadas de LA REPUBLICA.
Hasta el 21 de diciembre el propio gobierno español se hizo cargo de numerosos pasajeros, distribuyéndolos en otras aerolíneas. Pero los viajeros que fueron a reclamar después de ese día no han tenido, hasta ahora, respuesta sobre cuándo viajarán, ni cómo.
La empresa se instaló en Uruguay en noviembre de 2005, y no vendía pasajes directamente, sino a través de las agencias de viajes. Solamente la empresa Jetmar vendió pasajes a aproximadamente 80 personas que no iniciaron su viaje aún, y aproximadamente nueve personas que se encuentran en la mitad de su viaje (por ejemplo, quienes viajaron a España y ahora no pueden volver.) Fuentes del Ministerio de Turismo dijeron a LA REPUBLICA que el organismo nada puede hacer, mientras no reciba las denuncias correspondientes en cada caso.
Un caso particular se dio en Tenerife, ya que Air Madrid era la única aerolínea que viajaba directamente desde Islas Canarias a Sudamérica, por lo que los viajeros se ahorraban el viaje hasta Madrid, lo que resultaba, obviamente, más conveniente. En Tenerife se reúnen alrededor de 80 perjudicados, entre argentinos, colombianos y uruguayos que no recibieron respuesta del gobierno español.
En Montevideo, la hija de una de las personas damnificadas, Elizabeth Ivaldi, contó a LA REPUBLICA que su madre viajó a Tenerife para estar presente en el nacimiento de su bisnieta, y ahora no tiene pasaje para volver. Elizabeth se comunicó con la oficina del Departamento 20 del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde le dijeron que no sabían nada del tema y que no podían hacer nada tampoco. También se comunicó con Defensa del Consumidor, quienes le respondieron que tenía poca chance de lograr algo.
En otros países de América Latina la situación es distinta. En Chile, la Junta Aeronáutica Civil (JAC) y el Servicio Nacional del Consumidor presentaron una demanda colectiva contra Air Madrid en los Tribunales de Justicia de Santiago, para que "la aerolínea responda ante quienes no podrán hacer uso de los boletos adquiridos y velar por la adecuada protección de los derechos de los pasajeros", según declaró Jorge Frei, secretario general de la JAC. Asimismo, el último avión de Air Madrid que aterrizó en Chile está retenido hasta tanto no se regularice la situación con los pasajeros.
En Quito, Ecuador, la Policía prohibió la salida de la gerenta en Quito de Air Madrid, Flor de María Izquierdo, hasta que la empresa no dé respuesta a los reclamos de los clientes. En Argentina, particularmente en la ciudad de Rosario, un grupo de personas damnificadas viene celebrando reuniones para decidir las posibles vías de acción que posibiliten una respuesta. *
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