CECILIA ALVAREZ
Las situaciones son diversas. Hay algunos que viajaron a España y perdieron su pasaje de vuelta, otros viajaron desde España hacia Uruguay y ahora no tienen el pasaje de vuelta, y otros ni siquiera pudieron empezar su viaje.
Aquí en Uruguay, familiares de los perjudicados por la empresa española reclamaron en diferentes oficinas gubernamentales, sin éxito. En Defensa al Consumidor, Cancillería, Ministerio de Turismo y en el Departamento 20 las respuestas son escasas. El secretario ejecutivo del Departamento 20, Javier Vidal, explicó a LA REPUBLICA que cada caso es distinto y tiene su "grado", pero desde la oficina no se está repatriando personas. Lo que actualmente se ofrece a los damnificados es el beneficio de pagar el traslado desde Madrid hacia Montevideo en seis meses. Este beneficio depende de la evaluación de la cónsul uruguaya en Madrid, en función de la cantidad de afectados que lo reclamen y de los recursos disponibles. Esta es, al menos, la primera respuesta que el gobierno uruguayo brinda a los perjudicados.
En España la aerolínea alemana LTU se encuentra en negociaciones con el Ministerio de Fomento para adquirir las rutas de vuelo que Air Madrid tenía con Sudamérica. Aparentemente, en el acuerdo entraría la mitad de los trabajadores de Air Madrid, y si bien no asumiría la deuda que contrajo la aerolínea con los pasajeros, ofrecería por un plus de 250 euros el pasaje adquirido. Los únicos pasajes absorbidos fueron los que vencían hasta diez días antes de la quiebra de la aerolínea por el organismo regulador internacional: The International Air Transport Association (Iata), y alrededor de 5.000 casos que el gobierno pudo solucionar en la semana siguiente al cierre.
En Tenerife, Islas Canarias, más de 250 personas perjudicadas por la empresa se reúnen todas las semanas para encontrar una salida colectiva a esta situación. Argentinos, chilenos, colombianos y uruguayos iniciarán, además de su respectiva demanda a nivel individual, una demanda a nivel colectivo contra la empresa Air Madrid y en caso de que ésta no responda, contra los organismos responsables. Anahír Lema, vicepresidenta de Casa Uruguay en Tenerife (asociación que nuclea a los uruguayos residentes en la isla), contó a LA REPUBLICA que hay aproximadamente 80 uruguayos perjudicados en Canarias, sin contar los que no concurren a las reuniones, por lo que presumen que puedan ser más. Comentó que se han comunicado con Pluna para encontrar una solución al regreso de por lo menos los casos más complicados (personas mayores que se encuentran a mitad del viaje), pero que todavía no han tenido respuesta.
Muchas personas resolvieron sus viajes comprando nuevos pasajes, pero a la espera de que el juicio dé resultados, aunque sea a largo plazo. Otras personas, que habían ahorrado para poder viajar después de años sin visitar su país, no pueden asumir el gasto por segunda vez. Familias enteras vieron aguadas sus fiestas y sus vacaciones por el cierre de esta empresa. Muchos acusan a las leyes en materia aeronaútica, otros a la discriminación del gobierno español con los inmigrantes latinoamericanos.
Miriam Cáceres tiene 57 años y hace cinco que se fue con su familia a Islas Canarias. Fue a buscar trabajo para ella y su esposo, que se encontraban desocupados. Desde que se fue todavía no pudo visitar Uruguay. Había planificado hacerlo en febrero de este año. Como la mayoría de los sudamericanos en Tenerife eligió viajar por Air Madrid porque era la única aerolínea que tenía un vuelo directo desde la isla hasta Buenos Aires.
Además de que la aerolínea era una de las más económicas del mercado, de esa forma se ahorraba el viaje hasta Madrid. Ahora que Air Madrid suspendió las operaciones todavía no sabe si podrá viajar a Uruguay. Espera que las acciones colectivas que están tomando en Tenerife tengan algún resultado positivo, porque de lo contrario, no cree que pueda juntar la plata otra vez.
Olga Rocha es madre de dos hijas, una vive en Uruguay y otra en Tenerife. Este año decidió viajar y pasar las fiestas en España, y conocer a su tercera bisnieta recién nacida. Viajó en octubre y pensaba volver el 10 de enero. El cierre de Air Madrid amargó las fiestas. Si bien están esperando que surja alguna nueva posibilidad de viaje con la supuesta adquisición de las rutas de Air Madrid por la empresa LTU, sus familiares no quieren dilatar el regreso de Olga más allá de este mes, teniendo en cuenta sus 76 años.
Alejandra Sila viajó a Tenerife hace tres años y medio, junto a su esposo y sus hijos, también en busca de trabajo. Allá los dos consiguieron empleo y atienden un bar en la playa. Trabajan todo el año en función del turismo. Planeaban volver de visita, por primera vez, en febrero, y ahorraron para comprar los cinco pasajes. Ahora pidieron un préstamo y esperan que se apruebe para poder viajar a Uruguay.
Roberto está en una situación similar a la de Alejandra y su familia. Hace cinco años se fue junto con su mujer a Islas Canarias, a buscar trabajo y "una vida mejor". En España encontraron trabajo, pero dejaron atrás ambas familias. Desde octubre tiene los cuatro pasajes para viajar a Uruguay en enero, pero con el cierre de Air Madrid los perdió. Con mucho esfuerzo volvió a gastar los 3.600 euros que costaron los pasajes, porque sus hijos nunca habían vuelto a Uruguay y tenían planificado festejar el cumpleaños de su hija en Montevideo.
Andrea también hace cuatro años que vive en Tenerife. Allá consiguió trabajo como jefa de cocina, y este año por primera vez viajó a Uruguay a pasar las fiestas con su familia. Estando acá se enteró de la situación de Air Madrid, y a partir de ese momento no pudo disfrutar más de sus vacaciones, pasó llamando a España por soluciones para su regreso, y por su residencia, que la pierde si está mucho tiempo fuera del país. Con ayuda de su familia y amigos Andrea pudo comprar otro pasaje, y vuelve a España pero "sin esperanzas de recuperar la plata." *
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