"El 10 de marzo fueron liberados 173 compañeros y 20 compañeras. El martes 12 de marzo liberaron a 15 (dos compañeras y trece compañeros). Los últimos orejones del tarro, 47 en total, fuimos liberados sobre el plazo de vencimiento, el jueves 14 de marzo de 1985 a las 20 horas y cuatro minutos exactamente", recordó Eleuterio Fernández Huidobro, hoy senador de la República. Una vez liberados los rehenes tupamaros recluidos en el Penal de Libertad, realizaron una conferencia de prensa. Fernández Huidobro anunció el nuevo compromiso de los guerrilleros: "La democracia en el Uruguay, ésta que hay hoy, es obra del pueblo uruguayo.
Y entendemos que esa realidad rompe los ojos, nos rompe los ojos a nosotros también, tiene que ser respetada porque es una orden del pueblo. Entonces, nosotros vamos a cumplir esa orden del pueblo. Vamos a militar y a luchar en el marco de esa democracia que les repito a nuestro juicio es primaveral. No es una democracia caduca como la de 1972 y 1971, en la cual avanzaban sobre el pueblo las fuerzas de la reacción". Entre los últimos liberados, además de Fernández Huidobro, estuvieron Raúl Sendic, Julio Marenales, Jorge Manera, José Mujica, Jorge Zabalza, Mauricio Rosencof y Henry Engler.
Las liberaciones de los últimos presos políticos se comenzaron a producir el sábado 9 de marzo, porque un día antes el flamante Parlamento había aprobado la llamada Ley de Pacificación Nacional, que establecía plazos muy estrictos que vencían el 14 de marzo.
La ley establecía la liberación de los amnistiados y los reprocesados.
En este año la conmemoración de esta fecha será el próximo domingo en el Complejo Deportivo de Sutel (Miguelete y Cabildo), bajo la consigna "Para derogar la Ley de Caducidad". A partir de las 15 horas se podrá disfrutar de un espectáculo artístico, informó Crisol a LA REPUBLICA.
También ayer se cumplió el primer aniversario del sepelio de Ubagesner Cháves Sosa, obrero metalúrgico y militante del Partido Comunista, uno de los patriotas desaparecidos durante la dictadura cívico militar.
Su cuerpo fue el primero en ser identificado en las excavaciones iniciadas por el gobierno de Tabaré Vázquez, a la vez que Cháves fue el primer detenido desaparecido identificado en plena democracia. Una multitud acompañó los restos de Chaves Sosa desde la Universidad de la República hasta el Cementerio del Buceo. Su hija Valentina dijo ante un pueblo emocionado: "En los desaparecidos no hay inocentes, todos fueron culpables de querer un mundo mejor". *
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