El Comargen fue uno de los frigoríficos que se benefició con la defraudación del "Operativo Conserva", uno de los delitos económicos cometidos por el gobierno de la dictadura cívico militar.
En 1982, en pleno gobierno del dictador y ex jefe del Ejército Gregorio "Goyo" Alvarez, el Ministerio de Ganadería firmó un contrato con la empresa Inversur Trading Company, a través del cual se comprometía a exportar carne vacuna a Argentina, elaborar corned beef en el vecino país, vender el producto y prestar "servicios especiales" por parte de la empresa privada.
El representante de Inversur, José María Alori, era director del Frigorífico y Matadero Carrasco, del cual además era director el ex vicepresidente de la República Enrique Tarigo mientras que desempeñaba tareas Rosario Flores, esposa del dictador.
El acuerdo establecía que el precio final de adquisición del corned beef, por parte del Estado uruguayo, era superior al que se obtenía en su colocación, beneficiándose de esta forma los frigoríficos, entre ellos el Comargen. Además se obligaba a nuestro país a pagar los costos de la operación y a comprar la producción.
El Operativo Conserva llevó a que el Ministerio de Ganadería obtuviera el corned beef un 25% más caro del precio internacional, adquiriendo de esta forma una deuda con el Bank of América de 15 millones de dólares. La conserva fue reexportada por Alori, que ganó unos 700 mil dólares más las comisiones que pagó INAC por la venta. Por su parte, el gobierno de facto compró la cartera de deudores incobrables del Bank of América por unos 10 millones de dólares, además de pedirle un préstamo por 27,3 millones de la moneda americana. El Operativo Conserva supuso una pérdida de unos 12 millones de dólares para el Estado uruguayo. *
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