--En un momento en que la opinión pública parece concentrada en otros grandes temas, se ha producido una decisión del gobierno uruguayo que tiene que ver con el futuro de los medios de comunicación electrónicos, y particularmente con la televisión. Uruguay ha resuelto incorporarse a la televisión digital a través de la norma europea. Le pido que lo explique, porque hay mucha gente --la mayoría-- que tal vez no lo ha entendido o no lo tiene claro.
--Debiéramos hacer hincapié en cuál es la principal decisión. Y la principal decisión que se está tomando es el pasaje a la televisión digital, sea con la norma que sea. Es como decir del blanco y negro pasamos al color: en su momento hubo discusiones sobre el tema, pero hoy todo el mundo está de acuerdo en que no había otra alternativa que pasar al color. Bueno, el pasaje al mundo digital es el verdadero tema fuerte, lo que en realidad le va a cambiar algo concreto a la gente. Si la norma es una u otra, la verdad es que hoy no hay nadie que pueda decir con certeza cuál es mejor: una es americana, tiene el mercado americano que es el más grande del mundo; otra es japonesa, tiene también un enorme mercado con mucha potencia tecnológica y ahora un punto de apoyo en Brasil, que la ha adoptado; y la tercera es europea, que abarca no sólo los países del viejo continente, sino a toda África y buena parte de Asia. Entonces, cualquiera tiene volúmenes de mercado, volúmenes enormes de capacidad tecnológica y por tanto las tres se van a desarrollar y va a pasar... A ver, vamos a explicarlo con un ejemplo de hoy día: los distintos modelos de celulares, hasta las diferentes empresas, bueno, me gustan más unos u otros, pero el servicio que hoy dan unos mañana lo darán también los otros. Desde el punto de vista del usuario, el salto grande es el pasaje de lo analógico a lo digital. Esto hay que hacerlo bien, esto implica una inversión de los emisores, porque básicamente lo que está en juego es la televisión abierta. Naturalmente que lo digital, como lo sabemos por las telecomunicaciones y por otras áreas, ocupa menos espacio y tiene mucha mejor calidad. Recordemos lo que eran las viejas llamadas internacionales telefónicas, la larga distancia, eso era analógico; cuando pasaron al sistema digital, como es éste del que estamos hablando, en la propia transmisión se va recomponiendo permanentemente la señal, y uno, así como ahora cuando habla por teléfono llega a los lugares más recónditos del país y del mundo como si estuviera al lado, bueno, verá desaparecer la nieve de la televisión y mejorar sustancialmente la calidad de la imagen. Va a ser mucho mejor. Ahora, el que tiene un televisor común también lo tiene resuelto: hay unos aparatos, unas cajitas de adaptación que se conectan y permiten que la señal digital le llegue igual. Obviamente, no tendrá la calidad que sí vendrá con los propios televisores digitales...
--Que como ha pasado con todo lo nuevo --computadoras, celulares, etcétera-- van entrando de a poco por un tema de precio y luego se popularizan porque ese precio baja...
--Exacto, se van a ir incorporando a todos los hogares. En fin, ya están en el mercado, son sobre todo esos de pantalla plana que hoy tienen un precio relativamente alto pero que va a ir descendiendo, eso es inexorable. Yo diría, una vez más, que ése es el cambio grande. Ahí entramos, después, en qué norma elegimos de las tres. Yo puedo decir qué cosas tienen de mejor una u otra, pero la diferencia fundamental para el Uruguay... Vea, es un trámite que podía haber sido distinto, porque alguien pudo haber dicho "discutamos en conjunto en el Mercosur en qué norma nos metemos", o "veamos qué utilidad de desarrollo tecnológico --porque ése es el tema clave-- sacamos en conjunto"...
--Pero no hubo decisión de bloque...
--Nos encontramos en una situación en que Brasil se jugó por su lado, resolvió de una manera que es legítima. Uno siempre admira la capacidad de Brasil de empujar su propio desarrollo tecnológico. Así las cosas, Uruguay tiene que empujar su propio desarrollo tecnológico. Yo diría que en la selección de la norma hubo un tema clave: pensar dónde tengo el mejor espacio, dónde hago la mejor apuesta, con los coeficientes de riesgo que todas estas decisiones tienen, dónde está la mejor combinación de posibilidades y de desarrollo tecnológico asociados. Pero cuando uno dice "desarrollo tecnológico" no está pensando sólo en fierritos complicados; uno está pensando en que, asociado a esto, Uruguay tiene un conjunto de cosas en las cuales está avanzando, desde producciones genéricamente audiovisuales, publicidad, dibujos animados, juegos...
--Entonces ¿importa también el mejor mercado para esa producción?
--Es un tema de mercado, sí. Cada vez más uno saca un celular y lo que viene adentro es una computadora, que es un procesador de software. En la televisión digital el volumen del software es enorme y en muy distintas capas. En la capa básica, televisión, por supuesto, pero después aparece en los aplicativos. La televisión digital permitirá cosas interactivas, del estilo de éstas de ahora de "vote por A" o "vote por B", que hay que llamar por teléfono, bueno, en vez de una llamada telefónica la devolución se podrá hacer por el propio televisor apretando un botón del control remoto. Todo eso implica software, sobre todo software aplicativo, y Uruguay tiene mucho en esta materia...
--Además Uruguay tiene una relación con lo europeo, en materia de televisión, que viene prácticamente desde el origen mismo de este medio en el país.
--Tenemos una larga relación y la verdad es que, en la sucesión de herramientas que el gobierno se dio para este análisis, que fue una comisión con participación de mucha gente por un lado, y una interacción con los titulares de las tres normas existentes por otro, se fue viendo que la europea es la que abría mejores carreteras y, además, del propio lado europeo fue de donde se recibió la mayor cantidad de propuestas que habilitan el desarrollo de muchas cosas, algunas de las cuales las informó el ministro de Industria y Energía el otro día, en conferencia de prensa (ver recuadro). Pero yo diría que esas son las cosas de arranque. Si yo quiero poner un acento, sobre todo digo que en Europa es donde encontramos el más fértil y proactivo campo en dirección a permitirnos lo que más nos importa: dar un salto que es bueno para el país, para la calidad de vida de su gente, mejorando las condiciones de algo que, nos guste mucho o poco, lo tenemos todos los días adentro de nuestras casas. Bueno, hagámoslo por un camino que nos permita desarrollar la mayor cantidad de opciones de nuevos trabajos y de posibilidades de crecimiento en un área donde tenemos mucho para crecer. Acá hay investigación y desarrollo, acá hay tecnología de base, acá hay software, acá hay industria de contenidos. En todos esos campos queremos que las cosas se desarrollen y crezcan.
--Ahora bien, creo que la gente se confundió un poco con alguna información primaria que circuló sobre la decisión del gobierno. Hablando de los contenidos, sí pueden sugerir opciones, porque toda norma con la que se acuerde los ofrece; ése puede ser un valor importante que ha sido considerado. Pero me gustaría que usted aclarara, independientemente de esto, que una vez instalada la norma digital específica no se cierra la puerta a contenidos de otras procedencias.
--Absolutamente es así. Y ahí hay un tema bien interesante, de los que son muy distintos si uno los toma proactivamente en vez de quedarse esperando. Uruguay tenía un tiempo para resolver. Los países latinoamericanos están recién hoy comenzando a decidir este punto. Superada la posibilidad de una decisión conjunta en el Mercosur, Uruguay tenía que resolverlo en el momento que le fuera más fértil. Demorar no era bueno. Resolver antes nos permite, justamente, comenzar a correr a buen ritmo, porque es ahora que se va a necesitar una cantidad de cosas. Pero hay otro aspecto importante: el hecho de que tengamos en la región más de una norma nos habilita a trabajar con bastante comodidad en todos los temas de interconexión de normas. Porque, claro, cuando mañana haya, qué sé yo, un partido de fútbol importante, lo van a ver en el mundo todos con todos los sistemas. Y es muy claro que el que haga una película de valor logrará que ocurra lo mismo y se pase por todos lados, independientemente de la norma. Lo mismo ocurrirá con un buen programa de entretenimientos. Así como cada una de las normas tiene una cantidad de trabajo interno, de su propio desarrollo, se abre también un espacio de necesidad tecnológica para la interacción. Es un tema que se lo hemos planteado ya a algunas personas que están involucradas en esta actividad en Brasil, que es el otro país que ha tomado intervención en la región, para abrir un área de trabajo conjunto que pueda significar aportes importantes al desarrollo futuro en ambas naciones.
--La pregunta anterior se la hice también para introducirlo en un aspecto lateral de este tema. Circularon otras versiones, que motivaron algún debate, vinculadas a la decisión tomada por el gobierno de adoptar la norma europea. Me refiero a la posibilidad de meter más señales en lo que llamaríamos --en una simplificación-- el espacio físico disponible. Y de ahí se saltaba a una idea de mayor democratización de los medios televisivos.
--Ese concepto es básicamente correcto. Pero la verdad es que no sólo es válido para la norma europea, sino para cualquiera de las existentes. Es decir, para un mismo sector del espectro, en la medida que la señal digital requiere --por supuesto a igualdad de prestaciones-- menos espacio que la señal analógica, por supuesto pueden ir más canales. Yo puedo hacer televisión de un cierto nivel de calidad, también está la de muy alta calidad; ésta me ocupa más lugar de ese espacio. No obstante, la de calidad, digamos, normal, es muy superior a la analógica y, en todo caso, el manejo digital de las señales, y los celulares vuelven a ser una cabal demostración de esto, permite usar el espectro de una manera mucho más potente. O sea que se abren más posibilidades, no hay ninguna duda. Pero, lo repito, eso es en esta norma igual que en las otras.
--Han surgido ciertas inquietudes. Por ejemplo, hoy tenemos un sistema debidamente legalizado de concesión de ondas por parte del Estado. ¿La incorporación de la televisión digital implica que haya una revisión de las ondas actualmente concesionadas, o que las empresas involucradas pudieran perder sus derechos?
--No, de ninguna manera. Por el contrario, lo que va a haber es un proceso en el que todas las empresas concesionarias podrán hacer una inversión asociada a esto, lo que también les abre más posibilidades. Seguimos estando en un sistema como es el espectro radioeléctrico, cuya administración compete al Estado y donde los que están seguirán estando, con el carácter de concesionarios. Ahora, que la nueva situación eventualmente va a permitir que haya más señales, es clarísimo, por supuesto sin borrar ninguna de las que existen. Al contrario, la intención es que todo el mundo mejore...
--Pero sí será necesario actualizar las normas vigentes...
--Si usted lee el decreto del gobierno, tiene dos artículos. El primero es el que toma la decisión, que nos dice para qué lado hay que empezar a instrumentar cosas, y el segundo nos encomienda al Ministerio de Industria y Energía y a la Ursec la instrumentación del proceso de integración de la televisión digital a la vida del país, que debe hacerse de manera armónica y consistente.
--O sea que ese espacio ampliado a partir de ahora para la televisión abierta, implicará, tanto para aquel que quiera seguir aprovechando su espacio como para quien quiera instalar su señal en el mismo, unas inversiones importantes.
--Yo creo que habrá un juego más abierto, porque la tecnología lo va a permitir. Pero ese es simplemente un rumbo. Hay mucho camino por hacer a partir de la decisión tomada por el gobierno.
--¿A qué tipo de préstamos deberá recurrir el país para implementar el nuevo sistema digital? Porque de arranque habrá una inversión importante.
--Bueno, es un tema al que por ahora sólo hay aproximaciones generales. Lo que sí ocurrirá, como todos escucharon del ministro Lepra en la conferencia de prensa que dio, es que el conjunto de países que están integrados a esta norma, y en particular a partir de la Unión Europea, establecerá importantes facilidades en esa materia. Yo creo que todas las normas tienen planteado lo mismo en el terreno de facilitar el crédito. A nosotros lo que nos importa va por otro lado: va a haber algo que será mejor, que todo el mundo va a querer, y eso implicará que mucha gente va a gastar plata, empresarios pero también usuarios; y queremos que ese gasto del país no sea sólo un gasto para tener un mejor servicio, sino incorporarle la mayor cantidad posible de participación uruguaya en las diversas escalas que este tema admite. Hay escalas de contenidos, hay escalas de software, hay escalas de hardware, en fin, tiene muy diversas escalas. En Latinoamérica la aventura de la televisión digital abierta es algo en lo que recién se está entrando. Tratemos de participar del juego desde el comienzo, porque eso nos permitirá aprender muchas cosas, tener más trabajo e ingresar con fuerza al mundo del siglo XXI. Eso es lo más importante. Y los espacios que se perciben con la dinámica de la norma europea son para nosotros muy interesantes. Hay una lista, que el ministro mencionó, de cosas hoy arriba de la mesa, pero hay muchas más en el horizonte. Va a depender, como en tantas otras cosas, de nuestra propia habilidad, tesón y sabiduría para aprovechar un esquema que, como es una norma de la cual participan decenas de países, tiene la ventaja de que sus criterios de trabajo y de interacción están muy normalizados y es, entonces, un juego más abierto que en principio establece mejores condiciones. Pero le repito una vez más: la decisión más importante es el salto a la televisión digital.
--Debido a ese salto, ¿podemos pensar que se postergue la concesión del canal 8 de Las Piedras, televisión abierta regional, con influencia en la zona metropolitana, por cuanto sería de algún modo afectado por la nueva situación?
--Mire, en todo caso la decisión que tomamos sobre la norma europea para instalar la televisión digital no tuvo eso para nada en cuenta. Es un asunto completamente independiente. Creo que el mismo, como cualquier otro que se plantee en términos similares o parecidos, habrá que estudiarlo a la luz del proceso que se inicia ahora.
--Claro, este proceso cambia todo...
--Cambia el marco en que se dan las cosas, pero no obliga a ninguna determinación. Abre más posibilidades a todos, simplemente eso. *
Comentarios (beta!)