El impacto que provocó el mega-robo de armas de guerra en la Fuerza Aérea determinó que no sólo se movilizaran todas las agencias de inteligencia del país, sino que se pidió colaboración a otras fuerzas policiales de la región, en especial a las brasileñas.
Fuentes de la investigación dijeron a LA REPUBLICA que el caso es complicado en sí pero "viene a confirmar otras investigaciones realizadas en el último lustro sobre la existencia de organizaciones delictivas integradas por uniformados que trafican con armas de guerra".
El robo del armamento coincidió con el desarrollo en nuestro país de una reunión de rutina de los servicios policiales de Inteligencia del Mercosur. La agenda del encuentro que ya contemplaba la coordinación en temas como el del tráfico ilegal de armas, entre otros, permitió avanzar en la cooperación en este caso específico que sacude a la Fuerza Aérea uruguaya.
Las fuentes consultadas identificaron las favelas de Río de Janeiro como uno de los posibles destinos de las armas robadas. En las próximas horas la Policía de Brasil iba a relevar armamento incautado en recientes procedimientos realizados en esa especial zona violenta de la ciudad atlántica para verificar si alguna de ellas corresponde con las sustraídas de la base aérea de Boiso Lanza.
Dentro de las armas incautadas luego de los duros enfrentamientos contra las mafias que "mandan" en las favelas hay tanto fusiles FAL como subametralladoras.
En la comunidad de Inteligencia uruguaya la preocupación sobre el tráfico ilegal de armas viene de lejos. Unos la ubican con el desmembramiento de la Unión Soviética y señalan la base antártida rusa como un punto crítico. Otros no dudan en señalar a las misiones de paz como escenarios propicios para que se desarrollen este tipo de desvíos delictivos en la conducta de algunos efectivos militares.
Una fuente fue categórica en afirmar que "todo se sabe desde hace mucho tiempo y están los documentos" en referencia a un presunto informe de Inteligencia policial que resume años de trabajo y sistematización de datos. El informe, de acuerdo a la fuente, obra en poder de las máximas autoridades militares al menos de un par de años atrás. *
Comentarios (beta!)