Tras la recuperación de la producción nacional en algunos rubros, como la cebolla y el ajo, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) decidió empezar a acotar los permisos para las importaciones de esos productos. A criterio de Ricardo Aldabe, presidente de la Dirección General de la Granja, la restricción de permisos corresponde a que "la cartera prioriza la producción nacional".
La liberalización de las importaciones de frutas y verduras por un lapso de 40 días fue una de las siete medidas anunciadas por el ministro de Economía, Danilo Astori, para controlar la suba de precios, y desde entonces el MGAP ha venido flexibilizado el otorgamiento de certificados fitosanitarios de importación (Afidi). Esta medida, anunciada el 10 de setiembre, fue duramente criticada por algunos granjeros, quienes manifestaron públicamente su descontento al no haber sido consultados.
El presidente de la Confederación Granjera, Remo Di Leonardi, calificó a la iniciativa como un "gravísimo error", que iba a redundar en "el quiebre de un equilibrio que tardó mucho tiempo en lograrse y luego no va a haber arreglo".
Sin embargo, para el MGAP la medida viene funcionando muy bien. Aldabe señaló ayer a LA REPUBLICA que la iniciativa "está cumpliendo con la meta de garantizar el abastecimiento y controlar los precios". En lo que respecta a la restricción de permisos en algunos rubros, como la cebolla y el ajo, Aldabe manifestó que responde a cambios en estos rubros, ya que se ha normalizado la producción y por tanto "no es necesario importar más". El jerarca agregó que la restricción tiene que ver con una defensa de la cartera a "la producción nacional".
Por su parte, Remo Di Leonardi, manifestó ayer que más allá de que se acoten ahora los permisos, "el daño ya está hecho". Para el dirigente la medida además de perjudicar a muchos productores, "no sirvió para nada", ya que "muchos productos se encarecieron y los que bajaron no fueron por las importaciones". Di Leonardi señaló a modo de ejemplo que la cebolla importada vale más actualmente que la nacional. Además, resaltó que se importaron volúmenes "ridículos" de ajo, siendo un producto que no tiene "el más mínimo efecto en la canasta familiar". Para el dirigente la liberación de las importaciones fue una medida "tardía, ya que los productos venían naturalmente descendiendo de precio, apurada e inconsulta". Di Leonardi destacó además que se generó un antecedente que deja "intranquilos a los productores" y manifestó su descontento por no haber sido recibidos aún por el ministro Mujica, luego que le pidieran una entrevista la semana pasada. *
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