El diputado de Asamblea Uruguay lanzó la propuesta durante un foro sobre la Reforma de la Salud, donde aprovechó para tildar a los anestesistas renunciantes de "neoliberales".
El objetivo del proyecto de ley es "prohibir por vía legal la remuneración por acto médico", afirmó Pintado.
Las actuales circunstancias "donde no hay disposición ninguna al diálogo, y donde los sistemas de corporaciones empiezan a sumarse cada vez más", generan el marco adecuado para reflexionar sobre el cobro por acto médico, indicó el diputado.
Los dichos de Pintado generaron una inmediata repercusión en distintos ámbitos relacionados con la Salud, generando posturas contrarias y a favor del proyecto de ley. La ministra de Salud Pública, la doctora María Julia Muñoz, por su parte, apoyó la iniciativa de la bancada oficialista que propone la eliminación del pago por acto médico. "El Parlamento tiene derecho" a legislar en este sentido, afirmó Muñoz, quien además agradeció que los legisladores piensen "en como solucionar un problema que ha sido verdaderamente complejo".
El Ministerio, dijo, está abocado al "trabajo en el sector público" y en la ley sobre la Reforma de la Salud, y que, en caso de que los legisladores no impulsen este proyecto, la cartera no promoverá, por ahora, una ley tendiente a eliminar el pago por acto médico en el sector privado.
El Sindicato Médico del Uruguay (SMU), en palabras de su vicepresidente, el doctor Julio Trostchansky, criticó la propuesta y la catalogó como una consecuencia directa del conflicto que mantienen las autoridades del Ministerio de Salud Pública y las Sociedades Anestésico Quirúrgicas.
Trostchansky dijo "que todos los actores deben evitar agregar elementos que irriten a cualquiera de las partes" involucradas en este conflicto.
"Este es un momento problemático para la Salud" y el SMU tiene la intención de que el conflicto se solucione "por el bien de la población. Todos los médicos, que somos parte de este país, estamos pensando en eso. Los anestésico quirúrgicos, los médicos de otras áreas, todos pensamos en que esto se solucione por el bien de los pacientes", afirmó Trostchansky.
El presidente de las SAQ, doctor Gustavo Malfato, afirmó que las declaraciones de Pintado se conciben únicamente si lo que se pretende es evitar una solución al conflicto.
"Si lo que se quiere es paz en el país, y que los médicos trabajen en un régimen de concordia y adecuado para el desempeño de sus funciones" estos dichos debieron evitarse, aseguró Malfato.
"Lamento que esta persona (Pintado) haya tenido una declaración infeliz, porque realmente no creo que a ningún médico le caiga bien el hecho que le transmitan ese mensaje", dijo el presidente de las SAQ.
El pago por acto médico, vigente desde 1965 y que había caído prácticamente en desuso, retornó al ámbito de la salud como un corolario del conflicto médico que se suscitó entre 1991 y 93, durante el gobierno del nacionalista Luis Alberto Lacalle.
Los ministros de Salud, Carlos Delpiazzo y Guillermo García Costa, cada uno en su momento, encabezaron las negociaciones con el SMU, presidido por el doctor Méndez Chiodi, pero sus resultados no conformaron a los médicos vinculados a la actividad quirúrgica.
Los especialistas se distanciaron del SMU y conformaron su propia agremiación (las Sociedades Anestésico Quirúrgicas) y lideraron un conflicto que duró casi 100 días, en el que se reivindicó un aumento salarial mayor para estos profesionales.
Las negociaciones que se desarrollaron con un paro total de actividades, donde solo se realizaron intervenciones de emergencia y oncológicas, culminaron con aumentos sustantivos en las retribuciones por acto médico en los centros privados de Montevideo, quedando excluido los centros de Salud Pública y la Federación Médica del Interior (FEMI).
Distintos informes sobre la crisis del sistema mutual efectuados desde la entrada en vigencia de este convenio, en 1993, demostraron una fuerte incidencia del pago por acto médico en las finanzas de las instituciones privadas.
Las mutualistas y las SAQ renegociaron nuevamente el convenio en el año 2000, y otra vez la presión la ejercieron los profesionales vinculadas a estas sociedades.
El entonces presidente de la SAQ, el doctor Gustavo Bogliaccini, dijo en su momento a LA REPUBLICA, que "a los que no dialoguen con nosotros se los llevará la corriente".
La opción "es que nos tengan fuera o dentro del mutualismo. O nos persiguen, o llegamos a un acuerdo", enfatizó Bogliaccini en esa oportunidad.
El pago por acto médico incidió en el incremento que tuvieron muchas intervenciones, como las cesáreas en el área ginecoobstétrica, que antes los profesionales intentaban evitar por sus complicaciones y las molestias que se le ocasionan a la paciente luego de ser intervenida, según estiman muchos especialistas.
Bogliaccini, en el año 2000, afirmó que "si esto se registró puede ser debido a un factor cultural" y que "en Estados Unidos el número de cesáreas aumenta un día antes que los ginecólogos jueguen al golf".
Las tarifas por acto médico difieren de acuerdo a la intervención que realice el profesional, y se le remunera únicamente a los cirujanos y los anestesistas. *
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