La presidenta electa de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, se refirió el pasado domingo, en una entrevista publicada en el diario argentino Página/12, a la habilitación de Botnia por parte del presidente de la República, Tabaré Vázquez, desde Santiago de Chile. Sus dichos tuvieron un tono distinto a las declaraciones realizadas una semana atrás, cuando manifestaba que Argentina debía "preservar las relaciones" con Uruguay.
La presidenta calificó como "un despropósito" el inicio de actividades de la planta durante la Cumbre Iberoamericana realizada en Santiago de Chile. "Las pasteras empastaron la cumbre", manifestó Fernández al matutino argentino. Tal como consigna la nota de Página/12, para la futura presidenta "el desplante hirió a los argentinos y también al gobierno y la corona españoles, tanto como a los anfitriones chilenos", refiriéndose a la decisión tomada por Vázquez el pasado jueves 8 de noviembre.
Ese día todavía no estaba confirmada la concurrencia de Vázquez a la asunción presidencial de la actual senadora, por lo que en la nota Fernández de Kirchner especula con el encuentro cuando el presidente uruguayo transfiera la presidencia pro témpore a la presidenta argentina, el 18 de diciembre en Montevideo. "Lo que son las cosas, en esta zona de realismo mágico. El pase se iba a hacer el 5 de diciembre sonríe la senadora. Kirchner pidió postergarlo para que asistiera la nueva presidenta. ¡Mire lo que me dejó!", ironizó. Fernández agregó: "Vamos a convivir con ese conflicto. Vamos a tener que darle gobernabilidad al conflicto".
Además, la presidenta electa destacó la reacción de su marido, Néstor Kirchner: "para lo que es él, la reacción y su discurso fueron muy templados", manifestó. El presidente argentino, presente durante la entrevista, señaló que sería "soberbio" haberse negado a recibir a los asambleístas de Gualeguaychú: "¿Cómo no lo voy a hacer?", se preguntó.
Cristina Fernández consideró "una provocación" de parte de Tabaré Vázquez poner en marcha la planta desde Santiago, e "imperdonable, además de una falta de respeto a Cuba" comparar "los cortes de rutas con el bloqueo norteamericano" a ese país.
Finalmente, la presidenta electa aseguró que el gobierno argentino deberá "monitorear la contaminación" que pueda producir la planta de celulosa de Botnia al río Uruguay.
Una semana atrás, en el diario argentino Clarín, Cristina Fernández aceptaba que Botnia iba "a empezar a funcionar, antes o después", y que en ese momento habría que comprobar "si contamina o no". Ese domingo, Fernández de Kirchner afirmaba que si la planta no contamina "las protestas no tendrán más razón", y si contamina, Argentina haría "los reclamos necesarios. Pero, mientras tanto, debemos preservar la relación en otros terrenos".
También señaló en la nota del domingo 4 de noviembre que Argentina tenía que esperar el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, "e ir manejando con prudencia las situaciones de tensión que hasta entonces puedan provocarse", en pos de no "hipotecar" la relación con Uruguay. *
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