La reforma del sistema tributario no parece haber aumentado ni el llamado costo país ni el peso de las tarifas eléctricas, sino todo lo contrario.
Un estudio analítico realizado por la propia UTE concluye que si bien el año comenzó mal, con un ajuste promedio de tarifas realizado el 1º de enero del orden de 8,9% que en su momento cayó como un cimbronazo en las economías de los uruguayos, la situación se logró revertir "y hemos rebajado las tarifas para 95.000 empresarios uruguayos", según sostuvo un jerarca del ente.
Al comenzar a aplicarse el temido nuevo sistema tributario la balanza comenzó a inclinarse a favor de los usuarios. En efecto, se generaron rebajas debido a la eliminación del impuesto a la compra-venta de moneda extranjera que pesaba sobre las empresas públicas, Icome, la reducción de los aportes patronales y de un punto del IVA. Con las medidas adoptadas a mediados de setiembre la reducción de tarifas fue real y visible en las economías domésticas.
Si apelamos a un orden cronológico, el 1º de junio de 2007 se redujeron la tarifas en un 2% como un adelanto a la rebaja en los aportes patronales contenida en la reforma del sistema tributario. Cabe recordar que las empresas públicas sufrían un gravamen mayor al de la actividad privada.
Unos días después, con la factura de julio se redujo el IVA también como consecuencia de la vigencia del nuevo sistema tributario. Esto impactó en un 1% (del 23% al 22%) de rebaja en el sector residencial y de un 4% en el caso del alumbrado público, que pasó de un 14% a un 10%, pero con una particularidad: si bien la rebaja fue de un 1% para todos los usuarios, ese porcentaje, en pesos, varía de acuerdo al consumo individual.
El 16 de setiembre de 2007 se dispone un nueva rebaja de 4,3%, esta vez fruto de la desaparición del Impuesto a las transacciones de moneda que debían pagar las empresas del Estado, una sobrecarga que se elimina, alivianando el peso del Estado, y se vuelca directamente a las tarifas. La rebaja, una vez más, obedeció a lo dispuesto en la reforma tributaria.
¿Cuál es la consecuencia de esta serie de rebajas? Si tomamos los ajustes tarifarios para las distintas categorías de clientes, observamos lo siguiente:
los grandes consumidores tuvieron un incremento de 8,6%, los residenciales tuvieron un incremento de 2,08% y la tarifa general, que abarca a los pequeños y medianos comercios e industrias, tuvo una rebaja de 3,47%.
Los más de 95.000 empresarios comprendidos en esta categoría han visto reducida de manera importante su tarifa eléctrica.
Dicho de otra forma, la energía eléctrica para el pequeño y mediano comercio e industria cuesta hoy un 3,47% menos que en 2006.
Por otro lado, el aumento promedio de las tarifas de UTE se ubica en 2,13%, muy por debajo de la inflación anual, que se estima llegará a 8,7%.
Pero no se circunscribe sólo a este ámbito la nueva política tarifaria que el Directorio de UTE llevó adelante sino que tuvo una especial consideración, una rebaja adicional de hasta $ 183 por factura a 60.000 hogares que se encuentran inscritos en los planes del Panes a partir del 15 de octubre.
El presidente de UTE, ingeniero Beno Ruchansky, había manifestado públicamente su preocupación por el peso de la factura de UTE en el 20% de los hogares más pobres, que llegaba al 6,80% del total de sus ingresos en 2006. Mientras tanto en los hogares de ingresos medios el peso de la tarifa significaba el 4,8% y en el 20% con mayores ingresos, solamente el 2,8%.
Buscando alivianar la economía de los hogares con menores ingresos se comenzó a aplicar un descuento en la tarifa residencial simple a todos aquellos clientes inscritos en el Plan Nacional de Emergencia Social (Panes).
Dichos hogares fueron beneficiados con un descuento de 80% en el cargo fijo y cargo por potencia y del 20% en el precio de los primeros 100 kWh/mes de energía. *
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