El canciller dijo que las actitudes políticas y administrativas del intendente de la ciudad argentina de Colón, vecina a Salto, "nos garantiza tranquilidad y no se justifica que en el Puente General Artigas se aplique el cierre (porque él) sostuvo que los piquetes y cortes de ruta de asambleístas entrerrianos son inconstitucionales".
No obstante, fuentes del gobierno uruguayo dijeron que no se descarta recurrir a una medida extrema uruguaya. Los informantes confiaron que se evaluará con mucha atención lo que ocurra en el paso de frontera mañana, en el puente internacional General José Artigas, si los asambleístas de Entre Ríos deciden concurrir al mediodía al balneario Las Cañas de Fray Bentos en una actividad de camaradería.
Hoy, por la noche, estos activistas organizarán lo que llaman, Marcha de las Antorchas, en una caminata que culminará sobre el puente internacional General San Martín. Gargano señaló en la Comisión de Asuntos Internacionales de Diputados donde compareció ayer por más de tres horas, que el corte del paso Fray Bentos-Gualeguaychú "se mantendrá hasta tanto las condiciones lo ameriten" y que el lunes próximo en el Consejo de Ministros se evaluará la medida. Agregó que, eventualmente, podrá ser levantado e instalado nuevamente, en forma intermitente, dependiendo de las actividades previstas por los integrantes de las llamadas "asambleas ambientalistas" de aquella ciudad de Entre Ríos.
El canciller fue convocado a la Comisión parlamentaria por el diputado forista Washington Abdala con el fin de que informe al Poder Legislativo sobre la marcha del litigio con el vecino país. Gargano reiteró ante la prensa algunos conceptos ya vertidos en la carta-respuesta enviada al gobierno de Kirchner por Uruguay. Subrayó que las conversaciones entre nuestros países con la mediación de España se terminaron "por culpa" de Argentina. "Fíjese que ni siquiera quisieron sacarse la foto con el presidente Vázquez", aseguró.
También destacó como perjudicial el "cambio de postura" de la electa presidenta argentina, Cristina Fernández, que "en principio dijo reconocer que la planta de Botnia estaba lista para funcionar y que se iban a monitorear las emanaciones para comprobar si contaminaban, aunque lamentablemente después en la pasada Cumbre de mandatarios en Chile, cambió de postura".
Gargano le dedicó también unas líneas a responder a los partidos de la oposición que en los últimos días cuestionaron que Uruguay no haya manifestado su rechazo a los acuerdos bilaterales expresos entre Argentina y Brasil.
"Quien diga que Uruguay debe abandonar su condición de socio del Mercosur ignora los prejuicios que ello puede acarrear". El ministro aseveró que "desde el año 2002 a octubre de este año, las exportaciones a Brasil y Argentina pasaron de 60 millones de dólares en la peor época del default argentino, a más de mil millones de dólares actuales".
Destacó finalmente que en el Consejo de Ministros del lunes, también se analizará el acuerdo entre nuestro país y Argentina para la construcción de una planta regasificadora en Uruguay, "cuya inversión ronda los U$S 600 millones". *
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