Eleuterio Fernández Huidobro, senador del MPP, aseguró ayer que los autores del anónimo, que acusa a Rodolfo Nin Novoa de tráfico de influencias, son militares y empresarios que quieren "derribar" al vicepresidente de la República.
El emepepista dijo ayer a LA REPUBLICA que el principal objetivo de esta maniobra es "tratar de derribar" al vicepresidente.
"Yo sé quiénes redactaron esto, aunque no sé si son los autores intelectuales, pero como no tengo pruebas no voy a dar los nombres".
Huidobro aseguró que son militares y empresarios. "Acá hay una reyerta empresarial de baja estofa por licitaciones ganadas y perdidas en la adquisición de insumos para las Fuerzas Armadas (FFAA). Los que perdieron algunos pesitos de comisiones hacen esto para enchastrar todo, escupen el asado".
El ex jefe tupamaro descartó la posibilidad de que este hecho refleje una disconformidad general en las FFAA. "Es un grupo pequeño que no representa para nada el sentir de los militares".
El senador descartó que el MPP haya proporcionado a la Presidencia de la República la denuncia y aseguró sentirse especialmente involucrado. "Yo estoy inmerso en la general de la ley, cuando Nin no está, el presidente soy yo. Me dicen por teléfono: "Mirá que atrás de esto está el MPP, y la gente me empieza a mirar raro".
Según relata Fernández Huidobro, alguien envió el anónimo a la Presidencia, dijo ser representante del MPP y se lo dio al semanario Búsqueda. "Búsqueda levantó el centro, como pasa muy a menudo, y algún otro medio la cabeceó para que otros la tomaran". Aunque aseguró que la prensa está en todo su derecho a investigar y a publicar, recordó que dentro de poco hay elecciones en Uruguay y hay "medios que están al servicio de la derecha".
El legislador pide que se investigue hasta las últimas consecuencias, y si hay fundamento que se apliquen las sanciones correspondientes. Si se concluye que la acusación es falsa que el calumniador pague, "si no esto es una farra", dijo.
Fernández Huidobro aseguró haber recibido varios anónimos de distinto tenor. "Cuando se refieren a algún compañero, yo le aviso a la persona aludida, después doy curso al Ministerio correspondiente. Cuando un anónimo viene diciendo cualquier pavada, sobre las orientaciones sexuales de alguien, por ejemplo, va a la papelera directamente", afirmó Huidobro.
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