Gregorio Alvarez llegó al Juzgado Penal de la calle Misiones en un remise, próximo a la hora 8:50. En el lugar, ya se había dispuesto un importante operativo de seguridad, mediante el cual se interrumpió el tránsito entre 25 de Mayo y Misiones.
Al traspasar el vallado instalado en la puerta del juzgado, el ex dictador sufrió una pequeña laceración provocada por un alambre que sostenía la reja de contención. Tras este episodio, durante unos segundos, parado en la puerta del juzgado, Alvarez se lamió la zona de la herida.
"(En la audiencia) hizo referencia a una periodista (Fernanda Cabrera, de Telemundo 12) que le apretó la mano contra la valla, así que en cualquier momento un periodista termina procesado", ironizó la fiscal Mirtha Guianze en diálogo con los medios de comunicación. Alvarez abandonó la sede judicial sobre las 12:10. En ese momento, los manifestantes, pertenecientes a Plenaria Memoria y Justicia y al grupo Fogoneros, apostados tras el vallado sobre 25 de Mayo, lanzaron al ex dictador bombas de agua y huevos. En la zona del juzgado, se pudo ver al ex represor Eduardo Ferro (señalado como el presunto asesino de Fernando Miranda -sobre esta acusación dijo ayer que no tuvo responsabilidad en el homicidio-) y al presidente del Círculo Militar, Ricardo Galarza, quienes, junto a otros militares, aguardaron la salida de Alvarez en un bar ubicado frente a la sede penal.
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