Una serie de documentos obtenidos en Uruguay y el exterior fueron presentados por López Goldaracena a mediados de año y difundidos por LA REPUBLICA el 23 de julio bajo el título "La repatriación forzada de la dictadura", en la que se confirmaba que el traslado de los uruguayos secuestrados en el exterior había sido un modus operandi de la represión, ya que habían existido instrucciones a las embajadas desde la Cancillería uruguaya, para el traslado de prisiones y opositores exiliados. El 5 de octubre, LA REPUBLICA publicó: "El día que asumió el mando el Goyo supo de la represión contra los GAU" y se contextualizó un documento clave que el propio coronel Gavazzo había enviado a sus mandos el 30 de enero dando cuenta de los operativos contra el GAU.
Era el elemento que faltaba para evidenciar que el general Gregorio Alvarez tenía conocimiento de todo, ya que ese fue el primer documento que el Goyo encontró en su escritorio al asumir el mando el 1º de febrero de 1978. No podía negar que no sabía.
Decenas de militares desfilaron en calidad de testigos (y en algunos casos como promitentes indagados), por el Juzgado de la calle Misiones, en cuyas puertas un grupo de periodistas de prensa, radio y televisión, realizaron largas guardias a la espera de nuevos datos.
En algún caso, las entrevistas de los periodistas se constituyeron en pruebas de cargo, recogidas luego en el expediente.
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