El director de UTE Gerardo Rey explicó a LA REPUBLICA que desde 2002 existe un fuerte incremento en el consumo irregular de energía eléctrica. Aclaró que una serie de factores llevaron a reducir las pérdidas en los últimos tres años, como ser la estabilidad económica y una fuerte acción planificada de los técnicos del ente.
El hurto de energía es definida por UTE, como pérdida no técnica. El pico de pérdida se produjo en 2002 con un 20,2%. En 2007 se logró reducir esa cifra a 17,8%. Actualmente el consumo ilegal, llega al 9%, lo que representa unos US$ 70 millones.
Para abatir el informalismo, UTE está desarrollando un plan que contempla varias líneas de acción que consideramos estratégicas para el organismo, explicó Rey. En lo personal, "destaco en primer lugar las más de 110.000 inspecciones al año en los tres segmentos que definimos para esta tarea. Un segmento refiere al de los clientes estratégicos; se trata de 47.000 clientes de UTE que tienen potencia contratada mayor a 10 Kw. Son básicamente empresas de pequeño y mediano porte y casas de familia con alto poder adquisitivo. Estos 47.000 clientes consumen cerca del 55% de la energía del país mientras que más de un millón de hogares consumen el 45% restante. Cuando detectamos una irregularidad en este segmento, la recuperación de energía no facturada equivale en muchos casos al consumo de cientos de hogares. Obviamente las multas en estos casos son muy fuertes debido a la magnitud de la irregularidad que se detecta".
Otro segmento refiere a las inspecciones regulares a los clientes residenciales y pequeños locales comerciales. En 2007 fueron realizadas 90.000 inspecciones de este tipo y se detectaron más de 11.500 irregularidades.
UTE tiene además, un programa tendiente a corregir las irregularidades en otro segmento, dedicado a los barrios carenciados. Este programa incluye una batería de medidas correctivas pero complementadas con facilidades comerciales para regularizar el suministro. Mediante bonificaciones tarifarias especiales, que en el caso de los beneficiarios del Panes. "Hemos regularizado 11.500 clientes el año pasado", explicó el director.
No obstante, Rey destacó que los "enganchados" en los asentamientos no representan la mayor cantidad de energía robada. "La mayor parte de la energía consumida en forma irregular corresponde a los segmentos de clientes con mayor poder adquisitivo", dijo y agregó: "Roban más los que tienen más".
Otra importante línea de acción refiere al plan de recambio de medidores obsoletos y a las adecuaciones de puestos de medida. Rey dijo que los planes en los cuales, sin costo alguno para el cliente, se trasladan los medidores que están dentro de las fincas para el exterior de las mismas, han dado importantes resultados. "En el último año cambiamos 12.000 medidores obsoletos y modificamos 40.000 puestos de medida".
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