Vázquez advirtió que un país "oncológicamente desarrollado" es aquel que previene o diagnostica precozmente el cáncer, cura más cánceres y gasta menos dinero en hacerlo.
Al describir el total de muertes ocurridas en 2006, el Presidente se preguntó, en el caso de las muertes por cáncer, cuántas pudieron haberse evitado "por educación y prevención adecuadas o detección a tiempo". El Presidente de la República, participó en el acto de apertura de las XXIII Jornadas de Oncología Médica del Interior en Rivera.
El primer mandatario definió la historia clínica del cáncer como el breve acto final de una extensa representación biológica. Aclaró que esas diez células suponen un largo recorrido biológico previo, en el cual hay que incidir con políticas de educación, prevención, detección oportuna y tratamiento adecuado.
Vázquez dijo que la interacción y los resultados de las políticas determinan el desarrollo oncológico de un país. Explicó que un país oncológicamente desarrollado es aquel que previene o diagnostica precozmente el cáncer, cura más cánceres y gasta menos dinero en hacerlo. Dijo también que por el contrario, un país oncológicamente subdesarrollado es aquel que, más allá de los recursos que asigne, no tiene políticas eficaces de prevención, diagnostica tardíamente y cura menos cánceres.
El Presidente dijo que, de acuerdo con estos parámetros, Uruguay es un país "oncológicamente subdesarrollado" y aclaró que esto se plantea por falta de políticas de educación y prevención, porque la detección es tardía y el gasto en tratamiento contrasta con el reducido porcentaje de curación.
"El cáncer, muy tempranamente, se diagnostica en general cuando tiene la dimensión de un grano de arroz. Y en ese grano de arroz que apenas pesa aproximadamente un gramo, hay algo así como diez cada nueve células. Una enorme cantidad de células. Pero alcanzar ese número de células, esa tan importante población celular supone un largo y silencioso recorrido biológico previo". "Un recorrido sobre el cual hay que incidir con políticas de educación, de prevención, de detección oportuna y de tratamiento adecuado", dijo.
Sostuvo que las consecuencias de ese subdesarrollo son muchas y puso como ejemplo, datos estadísticos del MSP. Acto seguido reflexionó que la muerte es inevitable, empero, muchas enfermedades son prevenibles o curables. "La vida, dijo Vázquez, "esa obra maestra de la naturaleza, merece ser vivida con dignidad". Agregó que el desarrollo económico, social, colectivo o individual es un derecho inalienable de la gente y una responsabilidad inexcusable de los gobiernos, de la sociedad y de la comunidad científica. En ese sentido, recordó palabras de Francois Rabelais: "La ciencia sin conciencia, es la ruina del alma".
Vázquez fue explícito en cuanto a la valoración de los avances que se vienen procesando "en este camino de salida del subdesarrollo oncológico".
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