La 35ª Cumbre de presidentes del Mercosur que se realizó en la provincia argentina de Tucumán, finalizó ayer con un contundente rechazo a la ley anti inmigratoria que aprobó la Unión Europea el pasado 18 de junio. El presidente uruguayo Tabaré Vázquez -quien retornó ayer- fue desde el inicio uno de los promotores de una postura crítica hacia la denominada directiva de retorno.
En la declaración final de la cumbre, en la cual la presidenta argentina Cristina Fernández traspasó la presidencia pro témpore del Mercosur por un período de seis meses, al mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, los presidentes de los países miembros plasmaron su rechazo a la reciente ley contra la inmigración, que resultó aprobada por la Unión Europea. Si bien en el documento se critica el endurecimiento de la política europea hacia los inmigrantes, no se hace referencia a medidas de represalia, como proponían las posturas más duras, según publicaron ayer varias agencias de noticias. En particular, el presidente de Venezuela Hugo Chávez planteó que se aplique un trato similar para las empresas españolas. Los presidentes del Mercosur y sus Estados asociados lamentaron que "las naciones tradicionalmente generadoras de corrientes migratorias, que en la actualidad son receptoras de inmigrantes, no reconozcan, en base al principio de reciprocidad histórica, la responsabilidad compartida entre los países de origen, tránsito y destino de los flujos migratorios", expresan en el documento.
Otros de los aspectos a lo que hace referencia la declaración final de la Cumbre del Mercosur son el encarecimiento mundial de los productos primarios de origen agropecuario y de los combustibles y las crisis energéticas.
En ese marco se denunció que la crisis alimentaria es provocada por "causas estructurales como los subsidios otorgados en los países desarrollados". "La causa principal de la crisis es de carácter estructural y responde a políticas de subsidios a la producción, exportación y aplicación de barreras desproporcionadas al comercio en los países desarrollados", se expresa en el documento.. La presidenta argentina habló también de "timba" al referirse a las especulaciones en materia alimentaria. En ese marco, todos los presidentes coincidieron en la importancia de enfrentar de manera conjunta los riesgos y desafíos que entraña la producción de alimentos. A la vez, en una declaración anexa, el Mercosur insistió en la reducción sustantiva de las subvenciones domésticas y la eliminación gradual al 2013 de las subvenciones a la exportación de los países ricos, "por su impacto negativo en las naciones menos desarrolladas". Por otra parte, los mandatarios aprobaron a último momento una propuesta del presidente boliviano Evo Morales, para que el Mercosur envíe observadores cuando, el próximo 10 de agosto, se realice en su país el referéndum revocatorio de su mandato. En tal sentido, en la declaración final del Mercosur se manifiesta la "solidaridad y respaldo" de los países integrantes del bloque con "el pueblo y el gobierno de Bolivia", y se confía en que la actual crisis política de esa nación será resuelta. En la declaración final se expresa la convicción de que "la actual situación política interna que atraviesa ese país hermano será superada mediante un diálogo franco y amplio entre todos los actores de la sociedad boliviana".
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