El presidente de la Asociación de Funcionarios de Aduanas, William Bordacher, expresó ayer que si bien son conscientes de que existe corrupción en la institución y que día a día deben de luchar para tratar de mejorar la imagen que tiene la opinión pública de los aduaneros, considera exageradas las declaraciones del ex director Víctor Lissidini sobre que el 50% de los funcionarios son corruptos.
"Nos parece demasiado lo que dijo Lissidini, porque si el 50% de los funcionarios fuesen corruptos, la Aduana no serviría para nada, y la Aduana recauda y realiza constantemente procedimientos", dijo Bordacher a LA REPUBLICA, agregando, "la gran mayoría de los trabajadores queremos una Aduana seria y responsable, pero hay algo impuesto en la gente, que decir aduanero es decir coimero, y eso no es así. Terminamos pagando todos por unos pocos que son corruptos".
El representante sindical respondió a las afirmaciones realizadas a LA REPUBLICA por el ex director de Aduanas, aduciendo que puede decir lo que le parezca y que si bien ellos nunca han ocultado la existencia de hechos de corrupción, son muchos los funcionarios que tratan de combatirlos. Consultado sobre el porqué de tantos episodios, Bordacher dijo que generalmente, quienes incursionan en los mismos son funcionarios que cumplen tareas de fiscalización o control que "están expuestos a tentaciones".
Para tratar de combatir esto es que los trabajadores afirman que desde hace tiempo solicitan una mayor capacitación y que se los dote de mayores recursos, a la vez de que se incorpore personal, pero por concurso y con cierta preparación, "queremos profesionalizar la función aduanera y para eso la Aduana no puede seguir siendo una agencia de colocaciones de los políticos de turno", dijo Bordacher. Para finalizar sostuvo que ellos no son la "oveja negra" de los funcionarios públicos y que están abocados en luchar contra el prejuzgamiento que hay en la sociedad sobre los trabajadores aduaneros.
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