Maldonado
Las fuentes que aceptaron informar, dijeron que Antía pretende que José Luis Real deje la Secretaría General municipal y pase a desempeñarse como "el supersecretario" político de la Junta Departamental, un cargo a crearse en el presupuesto a estudio del legislativo.
El cargo actual de Real sería ocupado por Luis Eduardo Pereira, Director de Recursos Humanos; para esta responsabilidad se piensa en Nelson Rodríguez, actual Director de Obras, quien entre 1990 y 1995 fuera presidente de Adeom Maldonado.
Pero el golpe de efecto político más importante vendría con el interés demostrado por Antía para que la Dirección de Obras sea ocupada por Ricardo Alcorta, ex candidato blanco a la Intendencia, con quien se encuentra duramente enfrentado.
El camino de acercamiento comenzó el pasado domingo con la firma de un acuerdo "para gobernar" entre ediles fieles al Jefe Comunal y el legislador Alvaro Villegas el único edil titular "leal" que le quedaba a Ricardo Alcorta.
Aunque el firmante sostuvo que "el acuerdo no significa una ruptura con Alcorta" cuyo liderazgo continúa reconociendo.
El sector liderado por Antía tenía urgente necesidad de ese acuerdo porque la bancada nacionalista ha comenzado a resquebrajarse a consecuencia del enfrentamiento generado con el herrerista Guillermo Ipharraguerre.
Dirigentes colorados, que tienen un acuerdo firmado con el intendente, aseguraron que "nuestra bancada no está dispuesta a ser el sostén político de Antía. Si él no tiene la mayoría, nosotros no se la daremos".
El reposicionamiento político del herrerista Guillermo Ipharraguerre impactó en Maldonado ya que hasta pocas semanas atrás era el "más fiel escudero" de Antía, pero hoy emplea el lenguaje de la oposición.
El viernes, durante la reunión ordinaria del legislativo, cambió insultos a viva voz con alguno de sus pares nacionalistas y con el secretario de bancada de su sector. Y el lunes, en una entrevista realizada por Gente FM, avanzó en la ruptura al sostener que en su partido "había tozudez, alcahuetería, mediocridad, obsecuencia".
A la tarde se produjo una reunión política al más alto nivel para analizar el contenido de sus expresiones. Sin embargo en fuentes nacionalistas se dijo a LA REPUBLICA que "esas calificaciones estarían muy lejos de ser una postura de principios y más bien se relacionan a sus aspiraciones para obtener un cargo como director municipal, que ya ocupó entre fines de 1995 y mayo pasado". Las fuentes afirmaron que "en realidad aspiraba o a la Secretaría General municipal o al nuevo cargo de "supersecretario político" a crearse en el presupuesto de la Junta Departamental".
Pero sus expectativas no habrían encontrado eco ni en el edificio comunal ni en el diputado Ambrosio Rodríguez. Anoche en el edificio comunal se consideraban sus declaraciones al más alto nivel.
Al explicar su posición, Ipharraguerre dijo que "lo que se trató el viernes fue un expediente enviado por el Intendente hace más de un mes y medio para modificar el código constructivo de la manzana 48 en virtud de un pedido que le hacía su primo, el ministro de Transporte y Obras Públicas Lucio Cáceres, con miras a la licitación del puerto de Punta del Este. Nuestra posición está relacionada a la discusión histórica sobre a quién pertenece ese puerto.
En junio y julio pasado la Comisión de Turismo de Diputados discutió expresamente esa situación. El escribano José Luis Rapetti, representando a la Intendencia de Maldonado e invocando a su Intendente Camilo Tortorella, compañero político del actual jefe comunal, muy relacionado a él, sostuvo que el municipio era propietario del puerto, lo cual fue afirmado por el escribano Francisco Mesa y montones de fuerzas vivas que acompañaron también a algún diputado del departamento (N.de Red.: se refiere al diputado frenteamplista Enrique Pérez Morad). Otros diputados de Maldonado, como mi correligionario Ambrosio Rodríguez, se limitaron a escucharlo".
Agregó que "frente a esa duda, el planteo del intendente presupone que le estamos entregando al poder central el puerto de Punta del Este. Se trata de un bien histórico de la comunidad de Maldonado, integrado a la mejor tradición del balneario por más de un siglo. Lo tenemos que cuidar. Y los primeros que deben hacerlo son los ediles, pero antes el Intendente. Frente a esa entrega de un bien muy valioso, nosotros hicimos sentir nuestra voz de discordia al proyecto como lo mandaba el ejecutivo.
El legislador herrerista sostuvo que la Junta aprobó un cambio de la ordenanza 3718 "y así me lo reconocieron los directores municipales Daniel Chiachio y Roberto Gorgoroso. La postura de los ediles blancos fue tozudez, fruto de la obsecuencia, de la mediocridad, de la alcahuetería. Tuvimos que soportar cosas muy tristes. Los ediles se sientan allí por mandato popular y se los quiere sacar por la fuerza".
Finalmente aseguró "que la reunión del viernes fue muy triste. Me hizo acordar "al tejerazo español" de 1981. Tan triste como aquella del año 91, cuando con la misma obsecuencia, la misma alcahuetería, la misma tozudez, la misma falta de inteligencia, se cambió toda la ordenanza de construcciones de Punta del Este con resultados nefastos para la zona. Perdió identidad, perdió el saneamiento, perdió calidad de vida y hoy tenemos que licitar a una compañía española-vasca para que nos haga el saneamiento porque esa ordenanza, en gran parte, contaminó la zona".
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