Domingo, 20 de julio, 2008 - AÑO 9 - Nro.2973
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Un incidente que hace hoy exactamente 25 años pudo haber cambiado la historia del Uruguay

El secuestro de Glenda Rondán

En medio de tensiones políticas y movilización popular, la secretaria de Julio María Sanguinetti fue detenida, encapuchada e interrogada en una dependencia militar. La denuncia fue negada por los mandos dictatoriales, que intentaron llevar el caso a la Justicia militar.

Glenda Rondán. Recuerda los detalles del secuestro que sufrió en 1983.
Glenda Rondán. Recuerda los detalles del secuestro que sufrió en 1983.

En 1983, Uruguay comenzaba a salir de la dictadura. Muchos protagonistas de aquel tiempo continúan en la actividad pública, otros han muerto y otros han salido del escenario mediático. Sus opiniones, anécdotas y recuerdos son parte de un pasado que, luego de 25 años, siguen marcando el presente.

En julio de 1983, ocurrió un incidente que pudo cambiar la historia uruguaya: Julio María Sanguinetti denunció en la tapa de Correo de los Viernes que su secretaria, Glenda Rondán, había sido detenida, encapuchada e interrogada en una unidad militar. La denuncia provocó la ira de los mandos de la dictadura, en particular del presidente de la Comisión de Asuntos Políticos (Comaspo), general Julio César Rapela, quien acusó de mentirosa y fantasiosa a la mujer, porque era profesora de Literatura.

El caso determinó el cierre de las negociaciones que políticos y militares sostenían en el Parque Hotel para acordar una salida a la dictadura, pero también derivó en una causa judicial que implicó una contienda entre la justicia civil y una justicia militar que pretendía condenar a Rondán y al propio Sanguinetti, quien pudo llegar a quedar proscripto para la elecciones que en 1984 terminarían consagrándolo como presidente.

Al cumplirse hoy 25 años de aquel secuestro, Rondán aceptó recordar aquel episodio. Su relato permite intuir las contradicciones de una dictadura cercada por la movilización popular, pero que podía dar terribles zarpazos para mantener el poder. "Yo, que conocía bien a Sanguinetti, lo veía más preocupado que de costumbre... Teníamos dudas de si realmente después del "No" del 80 los militares iban a aflojar...", cuenta Glenda. Eran tiempos de tensión política. Días antes, al cerrar la Convención del Partido Colorado, Bernardo Pozzolo había convocado a marchar hacia el obelisco y arrojar allí claveles rojos en homenaje a la Constitución. Los convencionales entonaron consignas contra la dictadura. Pozzolo fue detenido e interrogado. El general Rapela acusó de "criminal e irresponsable" la actitud de los colorados.

 

El secuestro

"Fue el 20 de julio. Nunca me voy a olvidar de la fecha, porque era el cumpleaños de mi mamá, ya fallecida. Salí de mi casa para tomar el 306. Vi venir una camioneta del Ejército, pero con vidrios oscuros. Paró junto a mí. Se bajó un oficial de uniforme. Me pregunta si soy Glenda Rondán y le digo que sí... Yo tenía la cartera y un bolso en el que cargaba carpetas, libros y cuadernos. Me ordenó 'Suba a la camioneta' y yo soy tan tarada que no hago nada y subo".

"Había uno que manejaba, el que me habló y otros dos más, que me dejaron en medio. La camioneta dio la vuelta, subió por Nelson, agarró Luis Alberto de Herrera y tomó Burgues hacia el cementerio. Hasta ahí vi, porque después me pusieron una capucha. Ahí sentí la sensación que había tenido cuando en 1973 me llevaron tres días a un cuartel. No me hicieron el submarino, pero me reventaron un riñón, perdí un embarazo y me metieron bajo agua fría. No era miedo, fue más una sensación de desencanto de que todo lo que habíamos hecho en años se cayera y se volviera a punto cero..."

"Yo trataba de serenarme, porque los tipos hablaban entre ellos en un lenguaje bastante soez... No sé cuánto demoramos. Cuando pararon, me hicieron bajar en un lugar que a mí me pareció que tenía pedregullo en el piso. Uno con capucha pierde el dominio espacial. Atravesamos dos o tres puertas y entramos a un lugar donde me pusieron una silla y me dijeron que me sentara. Me sacaron la capucha y veo que estoy en un despacho y enfrente tengo a un coronel...".

"Ahí empieza a preguntarme cosas que a mí me parecieron estúpidas. Me preguntaba si en la casa del partido había un mimeógrafo. Me preguntaba si había ido al obelisco. Me preguntaba con quién se reunía Sanguinetti, que quién lo veía, que si yo le llevaba la agenda. Había uno que escribía a máquina atrás mío..." "El interrogatorio fue larguísimo. No hubo agresión física, pero sí un trato muy seco, al que los docentes no estamos acostumbrados... Cuando termina el interrogatorio, me volvieron a poner la capucha, y dieron vueltas antes de soltarme en el Parque Batlle". Apenas pudo conseguir un teléfono, Glenda Rondán se comunicó con Sanguinetti, quien la citó en su estudio. Le dijo lo que había sufrido y él le pidió que no le contara nada a más nadie ("yo no lo dije ni en mi casa"). Al día siguiente volvió a clases, y otro profesor le mostró la tapa de Correo de los Viernes. Un recuadro titulado "A quien corresponda" denunciaba lo que le había ocurrido. Poco rato después la llamó Marta Canessa: "Me contó que a Julito se lo había llevado, no sé a qué cuartel y me dijo que me fuera de inmediato para su casa. Me tomé un taxi y fui. Me quedé ahí y cuando Julito volvió me dijo que de tarde íbamos a tener que ir juntos a declarar al 4º de Caballería. Allí nos trataron muy bien. Solo faltó el té y las masitas. Hasta nos llevaron a recorrer el cuartel y nos mostraron los caballos"...

Pero el episodio no había concluido. Las fuerzas armadas no aceptaban la denuncia que había trascendido internacionalmente. Días después, el director de la Escuela Técnica recibió un llamado de la Región Militar Nº 1, que anunciaba que irían a buscar otra vez a Glenda Rondán. Tuvo tiempo de llamar a Sanguinetti al interior, quien le envió a Edison Rijo para que le acompañara. Al abogado, socio de estudio de Sanguinetti, no le dejaron ingresar a la unidad militar. Rondán enfrentó a un grupo de oficiales que le interpelarían. "Había como cuatro coroneles, uno de ellos pelirrojo. Nos sentamos en una sala estilo morisco. Empezaron diciéndome que yo le tenía aversión al Ejército. Les contesté que a la institución de ninguna manera. Me decían que lo que denuncié era mentiras. Me decían que por qué inventaba eso y les dije que era verdad y que era un militar el que me interrogó, que sabía porque tengo un primo militar... eso le costó a mi primo un arresto de 30 días". "Estábamos en eso, cuando entra el general Rapela. Todos se pararon y yo quedé sentada. Uno a mi lado me dijo que me parara y dije que no, que el que tenía que saludarme era él, porque yo era una señora y él había entrado. Quedaron congelados... Es que a mí los nervios me hacen hablar, y con vehemencia cuando me enojo. Después de esa reunión Rapela salió a decir que yo era loca, imaginativa porque era profesora de literatura y que había hecho teatro... Insistieron en que dijera que había sido mentira porque si no me iban a llevar presa... Cuando salí, habían pasado cinco horas. Rijo todavía estaba afuera y muerto de frío".

Una semana después, a la sede del Ejecutivo Nacional colorado llegó una citación por la que Rondán debía presentarse al día siguiente a la Jefatura de Policía. "Ahí me tuvieron desde las siete de la mañana hasta la una y media de la mañana del día siguiente. Yo tenía una beba de meses y no dejaron ni que la entrara mi ginecólogo para que la pudiera amamantar..." "Empezaron a preguntarme cosas de mi vida personal. Dijeron que eran mentiras lo que me pasó en 1973. Hasta preguntaron si yo había estado separada de mi marido y a mi propio marido lo llevaron para corroborar lo que yo les decía. Me llegaron a decir que en un sillón habían violado a "una mina de Serpaj". No me dieron de comer. Solo agua... Finalmente entró el coronel (Washington) Varela, el jefe de Policía, y me dijo: 'Buenas noches, señora, la saludo para que no se enoje...'. Por lo menos usted es más educado que el otro, le contesté". La última etapa del caso Rondán fue en la Justicia. "Ellos me quisieron pasar a la Justicia Militar, pero el juez (Dardo) Prezza, que era al que le tocaba mi caso, se afirmó en que correspondía a la Justicia Penal y se abrió la causa por "simulación de delito". Me iniciaron el proceso, fue una cantidad de gente a declarar. Prezza apretó el expediente durante un mes para que no fuera a la justicia militar". La causa recién se cerró en 1985. La conclusión fue que el hecho ocurrió, pero que no se pudo establecer quiénes lo perpetraron.

 

Glenda

Glenda Eulalia del Rosario Rondán Freira nació en Melo, Cerro Largo, el 3 de febrero de 1946. A los tres años su familia se radicó en Montevideo. Estudió en la enseñanza pública. Hizo dos años de Facultad de Derecho y egresó como profesora de Literatura en el IPA: Desde los 12 años fue militante de la Lista 15 del Partido Colorado. En noviembre espera festejar sus 50 años de militancia partidaria. En los sesenta fue secretaria de la bancada quincista de los diputados Julio María Sanguinetti y Bernardo Pozzolo, hasta el golpe de Estado. Electa convencional en las internas de 1982, siguió como secretaria política de Sanguinetti hasta su asunción como presidente en 1985. Edila suplente de Mario Linzo entre 1995 y 2000. Diputada hasta 2005 y en el actual período volvió a ser electa edila e integra múltiples comisiones de la Junta Departamental. Casada desde hace 45 años con Washington Romeo, cuatro hijos -Hugo (fallecido), Gabriel, Alejandra y Beatriz-, tiene 3 nietos (Matías, Micaela y Marcelo). Vive con su padre de 92 años.


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Comentarios (beta!)

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Pensar que estos milicos putos mataron a Roslik y a esta bicha la dejaron ir. Claro que el Uruguay seria diferente si le daban gas a esta trola. Hoy no tendriamos que lidiar con esta sabandija , corrupta y malnacida. Seguro que algun taco se echo con Rapela. Y ni que hablar de los palos que le debe haber echado el Sangui. Pinche puta !!!!!
Juanjo Dete - 20/07/2008 - 19:50 (#11)
pobre mujer
nadie le hizo nada, pero el trato fue muy seco y no estaba acostumbrada.
que horrible che.
lolo - 20/07/2008 - 16:35 (#10)
CRISTINITA, VOS TAMBIEN MAMASTE, Y DE QUE FORMA, GLENDA ES UN CADAVER POLITICO, YA NO TIENE LUGAR, EL FORO LA ACEPTA, PERO EN TODO EL PAIS SACARAN 3 VOTOS.CHE , HABLANDO DE MAMADAS, NO HAY ARTICULOS DE LA MAMONA, SE ARREGLO EL CANAL 5?????????????????????
PARA CRISTINA - 20/07/2008 - 16:08 (#9)
La Sra Glenda Roldán votó la ley de impunidad? después de semejante experiencia (chiquita al lado de otras, no daba ni para un medio artículo:disciplina partidaria, obsecuencia o ganas de seguir prendida a la vaca?
cristina - 20/07/2008 - 15:29 (#8)
NAYR, EL SR. PEDRO BORDABERRY TIENE LA 67% DE LAS ADHESIONES PARTIDARIAS, POR ENCUESTADORAS DE TODO TIPO, LOS QUE SE TIENEN QUE IR DEL PARTIDO SON OTROS. LA 15 Y EL FORO, NO SACARAN UN DIPUTADO,AGUIRREZABALA, 20 VOTOS Y EL TURCO ABDALA,POR AHI, ARRIMA.
TURRA MIA, PENSA ANTES DE ESCRIBIR
PARA NAYR - 20/07/2008 - 14:58 (#7)
Pollo al espiedo y los otros que sacan pechera por Pedro Bordaberrito....Ese joven(?) aún no le ganó a NADIE, y nada tiene que hacer en el Partido Colorado de Batlle y Ordóñez.
Mejor que salga por las del y trate de formar algún partido "del Proceso" como el de Bolentini, porque de colorado, batllista o social-demócrata no tiene un pelo, solo buscó un palo a donde arrimarse.
Nayr - 20/07/2008 - 14:06 (#6)
Ya conte la historia que fui interrogado e presionado psicológicamente por los militares por tener un perro llamado tupamaro, a los doce o trece años.
Julito el nuevo héroe anti-dictatorial!.(Ja,ja y ja!.)
Lo más lamentable es ver cómo este diario "plural" le da espacio a los mismo fachos-burrocratas de siempre y no a nuevos hombres.(Porqué será?-No me salagan con eso de "la libertad"!-Yo lo llamo fascismo!.)
Profesora de Literatura?-La típica fachito burrocrata Uruguaya,basta verle la pintita de...!.
Emilius - 20/07/2008 - 11:05 (#5)
Los altos mandos militares ofrecían al Cejas un trato té y masitas. Je, Je.
Dictadura estanciero financiera mediática militar BLANQUICOLORADA - 20/07/2008 - 10:53 (#4)
Glenda juntate con pasculli y hagan una lista de verdaderos revolucionarios.que linda pagina de chiste ja ja
alfredo - 20/07/2008 - 10:19 (#3)
Doña, El foro ya fue, retirese que por ahì queda con un buen recuerdo, no van a tener ni siquiera un diputado, EL SANGUI, LO SABE. Es el momento, los hijos, el marido, los nietos,viva la vida que es hermosa, SE MURIO POLITICAMENTE SU SECTOR POLITICO. HAY QUE CERRAR LA BOCA.
ESTA ES LA DE PEDRO BORDABERRY, EL GURI SABRA DAR LUCHA DE VERDAD
pollo al spiedo - 20/07/2008 - 09:10 (#2)
GLENDA,YA SOS UN "CADAVER" POLITICO, BUSCAR "CAMARA" POR TODOS LADOS, YA FUERON DENTRO DEL PARTIDO COLORADO.PEDRO BORDABERRY SE LOS COMIO A TODOS Y CON ESE LEON, NO JUGAS, TU UNICA POSIBILIDAD ES EL TURCO ABDALA, PERO ESTE MUCHACHO PARECE QUE TIENE LOS OJOS CERRADOS, CONTINUA CON LA GENTE DE LA VIEJA GUARDIA, ESA QUE RESTA EN VEZ DE SUMAR,REFERENTE AL NEGRO POZZOLO, SE TOMO TODO,SE MORFO, CUANTA MINA SE LE CRUZO.PERRO FIEL, HABLAS EN SORIANO DE EL Y TE SACAN A TIROS.GLENDA ,ANDA A CUIDAR A LOS NIETOS, YA FUISTE.PEDRO DARA LA GRAN SORPRESA, TODOS LOS DEMAS SERAN CADAVERES POLITICOS,INCLUSO HAY COLECTIVIDADES (LA 15 EL FORO) QUE VAN A DESAPARECER,QUEDARAN SIN REPRESENTACION PARLAMENTARIA
BUSCAR PANTALLA. - 20/07/2008 - 08:20 (#1)
Glenda: te dejaron libre porque los atomizaste hablando!!!
Pozzolo què personaje, ese es otro al que tendrìan que investigar!!
desde Italia - 20/07/2008 - 03:54 (#0)
AdsBot - 04-12-2008 - 23:14 (#12)
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