En tanto, el nuevo Directorio que preside el ex diputado y empresario Alberto Iglesias (Unión Colorada y Batllista) hizo saber ayer que están en curso las investigaciones pertinentes y que los artículos de prensa serán analizados en la próxima sesión ordinaria de la institución.
"Dado que el nuevo Directorio del Banco asumió el jueves último, las especies difundidas serán analizadas por el Directorio de la institución en su primera sesión ordinaria, sin que ellos implique modificar el rumbo de la indagación iniciada en la anterior gestión ni abrir juicio sobre las declaraciones públicas realizadas por los integrantes del Directorio saliente".
Por su parte, el jefe de Policía de Montevideo, Nelsi Bobadilla, anunció ayer que encomendó a la Dirección de Investigaciones "conversar con los damnificados para ver si esos hechos son ciertos y si es así ver la voluntad de denunciarlos".
LA REPUBLICA informó ayer que tanto el subgerente general del BSE José Mansilla y una subgerente del departamento de Automóviles Silvia Caprio, fueron objeto de amenazas de muerte telefónicas a principios de diciembre.
Sin embargo, se negaron a denunciar el hecho por temor a recibir represalias como las que había sufrido en el mes de diciembre el subgerente de Automóviles Luis Alberto Mariño. Caprio incluso solicitó licencia y le anunció al propio director del BSE su intención de jubilarse.
El 22 de noviembre pasado, Mariño apareció tirado en la calle, inconsciente, con arañazos en el pecho y un corte en la garganta. Presentaba además fuertes golpes en la cabeza que le dejaron tres hendiduras en el cráneo.
El jerarca debió ser hospitalizado 21 días en un CTI y, si bien su estado actual ha presentado una mejoría, aún no está en condiciones de prestar testimonio.
Tanto Mariño como Caprio habían participado al igual que Mansilla en investigaciones internas de presuntas maniobras en perjuicio del Banco que habrían sido cometidas en talleres mecánicos, por particulares asesorados por abogados vinculados a jerarcas del Banco.
Cassina dijo ayer a radio El Espectador que habló en dos oportunidades con el ministro del Interior acerca de este hecho para pedirle "la mayor diligencia y profundidad en la investigación judicial".
Sin embargo, aclaró que hasta el momento no se pudo esclarecer lo ocurrido. "Yo presumo que el atentado guarda relación con las actividades del señor Mariño en el Banco.
Digo 'guarda relación' porque esto supone que en algunos de los cientos de casos en que el señor Mariño ha actuado procurando desentrañar a través de la investigación si una denuncia de algún siniestro o alguna reclamación contra el Banco respondía a un hecho real o fraguado, alguno de los afectados por estas investigaciones puede ser el responsable del atentado", dijo Cassina.
El ex jerarca descartó que en el BSE se haya impuesto un "clima de terror" y sentenció que LA REPUBLICA había sido mal informada al respecto. Sin embargo, llamativamente, a lo largo de la entrevista de El Espectador, Cassina confirmó el contenido de lo publicado en la edición de ayer.
La supuesta existencia de una organización de tipo delictivo que operaría contra el BSE con participación de jerarcas y particulares comenzó a ser investigada a fines de octubre a iniciativa del entonces vicepresidente del BSE, Román Nilson.
Nilson dispuso la reapertura de expedientes sospechosos de encubrir pérdidas millonarias en perjuicio del banco.
Un mes después, Mariño recibía el brutal atentado. Cassina dijo que antes de asumir él la presidencia, en 1995, recibió la "versión" de un atentado a balazos al domicilio del entonces gerente de Automóviles Chiaponi. Sin embargo, señaló que el caso de Mariño y Chiaponi no están relacionados y que ambos sucesos están distanciados en el tiempo "por más de seis o siete años".
Cassina dijo también al respecto que nunca estuvo al tanto de investigaciones en curso que involucraran a jerarcas.
"Yo no conozco esto", afirmó.
"Ninguno de nosotros --por los integrantes del Directorio-- recibió ninguna denuncia del señor Mariño.
Por lo tanto --agregó-- no hay que relacionar una cosa con la otra".
El ex presidente del BSE manifestó además que en el banco "están en curso algunas investigaciones que son corrientes en cualquier gran empresa pública, de posibles irregularidades como faltas, no como elementos penales".
En una de ellas --agregó Cassina-- "nació la investigación que se está haciendo a raíz de planteos que determinado día hizo el señor Nilson al Directorio para hacer una denuncia penal sobre el cumplimiento de una licitación en Canelones que había sido convocada por el anterior Directorio y que a su juicio involucraba responsabilidades penales de jerarcas de la administración del Banco".
Dijo que el Directorio decidió hacer una consulta al profesor de Derecho Penal doctor Gonzalo Fernández, quien en su dictamen descartó responsabilidades penales de ningún jerarca.
No obstante, para no dar por culminado el asunto, el Directorio encomendó una investigación administrativa al ex presidente de la Suprema Corte de Justicia doctor Jorge Marabotto, que aún está en curso.
Comentarios (beta!)