Con un acto en la sede de la casa del Partido Nacional, fueron instaladas ayer las nuevas autoridades departamentales blancas. Varios legisladores nacionalistas se hicieron presentes en la breve ceremonia, sobresaliendo la ausencia de los conductores de la Corriente Renovadora cuyo líder, el diputado Gustavo Borsari, se distanció recientemente de la Lista 71 después que ese sector le retirara el apoyo político a su candidatura como presidente de la Comisión Departamental.
Al hacer uso de la palabra, Lacalle reivindicó la importancia de las autoridades partidarias y sostuvo que estas deben estar siempre por encima de las sectoriales.
"No serán competitivas; pero sí en el sentido jerarquizado que tiene que tener toda organización que funcione", dijo.
El líder herrerista insistió con la readecuación de la estructura partidaria a los nuevos tiempos y habló de mejorar la comunicación entre todas las departamentales y el Directorio para que este "sepa con menos margen de error lo que pasa en el país".
Lacalle pidió aprovechar la tecnología de punta como la informática, al igual que ayer se utilizaban las "armas mejores para la revolución, o después la compra que hizo el doctor Herrera de los automóviles para que las departamentales pudieran salir a inscribir gente, que era la obsesión de los blancos en los años veinte".
En este sentido, definió a la "afiliación de jóvenes" como una de las tareas prioritarias para 2001 y sentenció que la inscripción en el registro cívico "tiene que volver a ser una tarea del padre que lleve al hijo, del club que lleve a sus muchachos, porque es como una especie de apadrinamiento cívico". "Vamos a convertir en una ceremonia la entrega de credenciales", dijo. Por último, manifestó que el resultado de la militancia se tiene que traducir en 2004 en "cien mil votos más blancos; esa es la cifra".
"Que no se diga que no se puede porque ya lo hicimos. En 1989 tuvimos 240.000 así que los invito a, simplemente, correr el reloj para atrás para ser tan entusiastas, tan disciplinados, tan votantes y tan trabajadores como en 1989, un poquito más viejos pero con la experiencia de una vez. Así que, por 2004, que empieza hoy de tarde".
Por su parte Mieres sentenció que al Partido Nacional le falta "hacer política con alegría" y que Montevideo "necesita una mano tendida y que estemos cerca de la gente". El legislador herrerista pidió practicar también una política "sin exclusiones y de excelencia" en donde después en "las urnas se diriman las diferencias". "Tenemos que ser una prenda de unidad, no de unanimidades, sí de solidaridad, de amor al partido, estar cerca de la gente", afirmó.
Mieres anunció que instalarán 22 comisiones seccionales en Montevideo, lo que implicará "que 198 militantes del partido, estén escuchando el país cotidiano".
"Tenemos que aprender a estar cerca de la gente, los cuatro años, hacer política pero con mayúscula, ya vendrán los tiempos electorales", dijo. Agregó que "si hacemos política, la gente nos va a reconocer por lo que hicimos en esos cuatro años, y no tendremos que ir a pedirle el voto cada cinco años, cuando nos pregunten usted a qué viene si en cinco años no nos vio".
Mieres pidió además un "compromiso con esperanza" para lograr un Montevideo "real, posible y justo, que es lo que hizo el Partido Nacional durante el gobierno del presidente Lacalle, 90 y 94, que fue el mejor gobierno que tuvo Montevideo".
Criticó a los CCZ de la administración frenteamplista en la capital y pidió hacer un seguimiento de los mismos porque "no sabemos para qué sirven, sabemos que están pero es un misterio para qué están", dijo.
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