Le tocó estrenar su cargo de presidente del Parlamento de Montevideo en una sesión extraordinaria en la que los ediles de la oposición realizaron un homenaje a Jorge Pacheco Areco. Una circunstancia fuera de lo común, que generó sorpresa e irritación en la militancia frentista y que Gastón explicó con la sencillez y claridad que lo caracterizan.
¿Cómo se explica que la Junta haya homenajeado a Pacheco?
El Partido Colorado había planteado hacer un homenaje a Pacheco, y la Departamental del FA nos mandató no votar dicho homenaje. Nosotros intentamos hacerle entender a la Departamental que éste es un ámbito institucional, no partidario, y que algunas reglas del sistema político y democrático había que respetarlas. Pero acatamos y no lo votamos. El Partido Colorado propuso entonces una sesión extraordinaria para la que sólo se precisan los once votos de blancos y colorados. Algunos ediles del FA ingresaron a sala porque ya habían adelantado su postura favorable a estar en sala y porque consideraron que el FA debía concurrir para precisar su postura sobre la figura de Pacheco. Y yo, como presidente, no podía negarme a presidir la sesión. Ahora, fijate qué paradoja: bajo la presidencia de Pacheco Areco el Partido Socialista fue ilegalizado y sus órganos de prensa clausurados, y en la sesión de homenaje a Pacheco del martes pasado, el que presidía la Junta era un socialista que estaba permitiendo a los ediles colorados expresarse con total libertad...
Entrando en temas municipales, ¿cómo se resuelve el problema de la guerra de las patentes? ¿Es realmente imposible que la IMM rebaje el valor de la patente de rodados?
Reconozco que el hecho de que un país pequeño con tres millones de habitantes no haya podido resolver el asunto, es un sinsentido de la política. Pero hay que tener en cuenta que la patente significa una fuente de ingresos muy importante para todas las intendencias. En Montevideo, patente y Contribución Inmobiliaria son cerca del 85 por ciento de los ingresos. Se puede decir "bajemos el valor de la patente y recuperaremos contribuyentes", pero eso implica todo un período de incertidumbre en que los ingresos van a caer de manera notoria, mientras la IMM tiene que mantener su funcionamiento básico. El acuerdo tiene que ser a nivel de todos los intendentes, un acuerdo político de Estado en el que nos pongamos de acuerdo todos los partidos políticos.
Otro asunto que está en la agenda municipal es la descentralización.
Sobre ese tema, organizamos el V Foro Ciudadano, que comenzó en marzo. Allí se puso a consideración de los vecinos el modelo de descentralización, qué les parecía la gestión, los servicios, los funcionarios, los concejos vecinales. Hubo cuatro meses de discusión y se llegó a ciertas conclusiones muy interesantes. Por un lado, hay una observación muy fuerte: que esta descentralización dio el máximo de lo que podía dar. Esta descentralización se aprobó en el 93, tiene quince años. Ahora hay que buscar otra forma.
Si se aprueba la Ley de Descentralización, el día que se votan las autoridades departamentales se elegirán los 31 ediles de la Junta y también los integrantes de las Juntas Locales. Toda esta discusión, sus conclusiones y propuestas, las vamos a entregar a todos los partidos para que las analicen y las discutan. Y los partidos nos van a comunicar su opinión y sus propuestas. De ahí va a salir una descentralización con forma diferente, que la haga más profunda y mejor que la que tenemos hoy.
¿Es positivo que el cargo de edil sea honorario?
Siempre consideré que hemos sido elegidos para desempeñar un trabajo. Yo trabajo acá, estoy acá desde las nueve y media de la mañana hasta las diez u once de la noche todos los días, de modo que es un trabajo, pero no es un trabajo remunerado, y eso es una gran injusticia, porque no puede ser que se le exija a un edil que trabaje como un diputado y que lo haga gratis. Y eso lleva a lo que ha pasado con los ediles de otros departamentos, todo ese tráfico con las boletas y los viáticos. Todo eso se termina el día que se asigne un sueldo a los ediles, porque gastar en democracia es una plata bien invertida; no estoy hablando de un sueldo como el de los legisladores nacionales, pero sí una cifra digna que nos permita dedicarnos full-time a nuestra tarea, para la que la gente nos votó.
Ultimamente ha habido una especie de campaña desde el diario El País, con fuertes críticas a los ediles.
Ah sí, es una campaña muy fuerte, con observaciones que tienen que ver con los gastos de la Junta, con los viajes de los ediles. Yo te puedo decir que esta Junta Departamental de Montevideo tiene un sistema absolutamente transparente en materia de ejecución de gastos; tiene un delegado del Tribunal de Cuentas instalado aquí todos los días, que revisa todo y controla todos los gastos. No tenemos nada para ocultar, todo está a la vista. Pero El País publica una nota titulada "Edil viaja a Libia", y, claro, hubo gente que me paró por la calle para decirme "así que ustedes están viajando por Libia". El edil que viajó a Libia fue Edmundo Estavillo, que viajó a Libia con su plata y por razones familiares, y ese viaje no tiene nada que ver con la Junta ni con las comisiones ni con nada. Entonces enganchan eso con las salidas al exterior de los ediles, porque los ediles tenemos actividades que nos obligan a salir del país: congresos, foros. En los siete años que llevo en la Junta, el único viaje que hice fue a Bogotá para participar en un encuentro latinoamericano sobre descentralización. Era un viaje que tenía sentido como forma de intercambiar experiencias. Pero que quede claro que ningún edil va a pasar sus vacaciones al Caribe por cuenta de la Junta; todos los que viajan se hospedan en hoteles de mediana categoría y después rinden cuenta de los viáticos presentando boletas, no con declaraciones juradas, y devuelven el dinero no gastado.
Si alguna virtud tuvo esa campaña de desprestigio es que logró unir a todos los ediles de todos los partidos.
Claro, porque en esto, los 31 ediles no hacemos una cuestión corporativa y nos ponemos espalda contra espalda para defendernos; no. Lo que hacemos es decir las cosas como son para romper la campaña de mentiras.
¿Cuál sería la razón de esa campaña?
No sé. La trayectoria del diario El País, para los frenteamplistas por lo menos, lo define claramente. También tenemos claro que poco antes del golpe del 73, el primer lugar donde los militares comenzaron con sus denuncias de corrupción algunas de las cuales eran fundadas, fue en la Junta Departamental. Abrieron brecha contra el sistema a través de la Junta, y después siguieron con los diputados y senadores. Ahora, lo increíble es que cada información falsa que ha publicado El País, nosotros la hemos contestado, hemos pedido entrevistas con la dirección y nada, nunca publicaron nuestros desmentidos. A mí en política me gustan las cosas serias; una cosa seria es una cosa comprobada, verificada, documentada, y que cuando uno la dice sepa de lo que está hablando. Y si hablo y me equivoco, soy el primero en pedir disculpas en el mismo lugar y en las mismas circunstancias. Es parte del respeto que todos nos debemos y que debemos a la población.
¿Qué quiere decir el Partido Socialista cuando propone un giro a la izquierda?
Lo que queremos es profundizar los cambios que está llevando a cabo este gobierno. Todo gobierno debe navegar en aguas turbulentas, haciendo concesiones para gobernar en una primera etapa. Ya en una segunda etapa, hay que ir afirmando las ideas originales, y en ese sentido buscar cambios que efectivamente se reflejen en el bienestar de la gente. Olesker decía que los efectos negativos de una crisis se hacen sentir mucho más rápidamente que los beneficios de una situación de crecimiento. Se ha aumentado la mayoría de los salarios sumergidos, pero eso no alcanza. Lo que falta es ese trecho que permita que la gente tenga trabajo con un salario por lo menos digno, que tenga educación, un acceso fácil a la vivienda, a la salud.
¿Vos pensás que es factible todo eso?
En un segundo período de gobierno, sí. Hay que apretar el acelerador en esos ámbitos, porque Danilo ha hecho una excelente gestión reflejada en los indicadores macroeconómicos, pero eso no alcanza, la gente lo tiene que sentir todos los días cuando va a la feria o al almacén.
Ya que mencionaste a Astori, ¿qué posición tenés en cuanto a candidaturas?
Reconocemos que hay dos candidatos, sabemos que los dos son excelentes candidatos, sin duda; pero lo primero es saber qué vamos a hacer en los próximos cinco años. Y una vez definido eso, ahí sí, pensemos cuál es el mejor para aplicar el programa; y de pronto no es ninguno de los dos, capaz que hay un tercero...
Y todo eso, ¿en qué instancia se va a definir?
En el próximo Congreso. Aunque así como están las cosas hoy, te diría que va a haber una puja en las internas del año que viene. Salvo que de aquí al congreso surja esa cuestión característica de la izquierda, de resolver a lo Maradona en un metro cuadrado, y aparezca algo que permita destrancar y que se presente al congreso una fórmula integrada de consenso, que sea aceptada por todos.
Gastón Silva tiene 54 años. Está casado y tiene una hija. Comenzó su militancia muy joven e ingresó al PS a fines del 79, en plena dictadura. En el 80, en la campaña por el NO, cayó preso junto con Jorge Basso y Lalo Fernández. Al salir de prisión se reintegró a la militancia partidaria, además de militar en la Comisión de Fomento del barrio Conciliación y en el sindicato del MTOP, de donde es funcionario. Ingresó a la Junta en julio de 2000, donde integró las comisiones de Presupuesto y de Descentralización.
"En este país ha habido generaciones y generaciones que se guiaban por valores y principios que hoy están un poco devaluados y lo que yo pretendo es rescatar de la identidad de los montevideanos aquellos valores. Actualmente el consumo y el egoísmo han desplazado los ideales de respeto, de solidaridad y de honradez, honradez administrativa y honradez intelectual; por ejemplo, no prometer lo que uno sabe que no puede hacer. La gente lo que necesita hoy son respuestas. En la gente hay una sensación de desconfianza, de desasosiego, de descreimiento, que obedece a que el sistema no siempre le responde como la gente espera; hay mucho secretismo, hay mucha cosa que se oculta. Y eso no ayuda a la democracia".
Se dice que socialistas y comunistas son primos. ¿Estás de acuerdo con eso?
Tenemos la misma matriz ideológica y por eso nos llamamos primos, aunque hemos tenido a lo largo del tiempo diferencias muy grandes. Durante el siglo XX nos hemos encontrado muchas veces juntos y otras veces separados. Los socialistas creemos que no hay socialismo sin libertad y no hay libertad sin socialismo. Creemos en la alternancia de los partidos en el gobierno, en la pluralidad de ideas, en la prensa plural. Nosotros rechazamos lo total: el partido único, el medio de prensa único, el discurso único. Pero como yo le digo a Tutzó: de aquí a que estemos discutiendo eso, en este país van a pasar muchos años... (se ríe)
Comentarios (beta!)