Bajo el fundamento de que se pierde el encanto natural que le ha permitido ser una joya turística, una delegación de vecinos de Barra de Valizas se opone al proyecto de instalación de alumbrado público promovido desde la Intendencia de Rocha a pedido de un grupo de ciudadanos.
El grupo de vecinos fue recibido el miércoles pasado por la Comisión de Medio Ambiente del Senado. Estuvo conformado por Juan Prieto, Julia Dalmaso, Eugenio Amén, Guzmán López, Gonzalo Baldoni, Daniel Bello y Carlos Filgueira. "Los argumentos de por qué no queremos alumbrado público tienen, en primer lugar, una base histórica.
En Rocha hay una ordenanza municipal que prohíbe el alumbrado público en Barra de Valizas. Dicha ordenanza está vigente y se originó en el momento en el cual ingresó la energía eléctrica al pueblo", dijo Prieto. Agregó que "en ese momento, en consideración a las características naturales del lugar, y por razones culturales, en cuanto al turismo que esa zona atraía y atrae, se consideró que el alumbrado público no cumplía una función importante y podía causar graves daños. Por tanto, estas ordenanzas siguen vigentes y son las que el intendente Barrios pretende anular o cambiar para poder instalar un alumbrado solicitado por algunos vecinos, en una primera instancia, planteando el tema de la seguridad, argumento que ahora quedó casi abandonado".
En primera instancia los vecinos solicitaron el alumbrado por una cuestión de seguridad pero ahora "se habla de comodidad".
"Las características geográficas y naturales de Barra de Valizas son decididamente únicas. Si alguno de los senadores las conoce, sería hasta ocioso detallarlas, pero de todos modos decimos que está en la costa oceánica y que hay un arroyo que, a la vez, es emisario de una laguna que es reserva de fauna.
Además, está en una zona aledaña inmediata a lo que está proyectado que sea el Sistema de Areas Protegidas de Cabo Polonio y en la puerta de las dunas que han sido declaradas monumento natural, situadas a pocos metros de donde vivimos", fundamentó Prieto.
Asimismo, "lo dicho hasta acá se relaciona con las personas, pero si hablamos de la fauna, debemos decir que esta pasa por nuestras casas para ir a las dunas, para volver o ir hacia la costa, al arroyo, a las lagunas o a los bañados que están dentro de nuestro poblado. O sea, Barra de Valizas es un lugar con mucha riqueza natural, y si en este momento se decidiera hacer un plano urbanístico, se podría haber resuelto que ese no era un lugar para levantar un poblado, pero lo cierto es que este ya existe, por lo que tratamos de preservarlo".
Prieto manifestó que "este pueblo ha crecido económica y socialmente en base a un turismo que, por suerte, valora todo eso.
Los turistas que van a Barra de Valizas no van buscando comodidades, sino la vida agreste y simple. De ello hemos logrado vivir y que nuestro pueblo crezca.
O sea que, desde el punto de vista económico, también significa un grave perjuicio para nosotros que se altere ese medio natural para el cual hemos trabajado y al cual cuidamos porque nos da de vivir. No solo nos gusta y lo protegemos como valor en sí mismo, sino que también es la base de nuestro sustento económico".
El vecino Carlos Filgueira expresó para oponerse a la iniciativa de la comuna rochense, "cabe destacar el tema turístico. Desde Colonia que podemos marcarla como el inicio de las costas del Uruguay pasando por todos los balnearios del oeste y Montevideo hasta la Barra del Chuy, tenemos dos balnearios vecinos sin alumbrado público: Cabo Polonio y Barra de Valizas. Estimó que "estos dos lugares reciben un turismo diferente que, evidentemente, no piensa en comodidades, alumbrado público, maquinitas o shoppings porque no es lo que ofrecen lugares como estos. Este tipo de turismo es el que hizo crecer a estos lugares y creo que es razonable mantener un polo tan pequeño de la costa uruguaya con esas características".
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