La ceremonia de relevo se producirá este viernes en la sede del Comando General de la Armada. El vicealmirante Francisco Pazos entregó ayer por escrito su solicitud de pase a retiro al ministro de Defensa Nacional, Luis Brezzo, la que fue aceptada de inmediato.
Brezzo dijo ayer que "era el momento adecuado para procesar un cambio en el comando de la Armada, para el bien de la Armada".
El secretario de Estado negó que el relevo tuviera directa relación con el episodio de la desaparición de municiones de grueso calibre del polvorín de la Armada y sostuvo que la información, aparecida en la prensa, fue una mera "coincidencia". Tampoco está vinculada, señaló Brezzo, al no envío a la Justicia penal de los antecedentes del suicidio vinculado al robo. Al respecto, señaló: "Estamos viendo con nuestros asesores si además corresponde o no darle trámite a la Justicia Penal ordinaria". Agregó que "a veces esto se plantea ya en el nivel de la Suprema Corte de Justicia, donde hay una suerte de contienda de competencia que lo resuelve la Suprema Corte".
Ayer trascendió que el juez penal José Ferreira pedirá información al Ministerio de Defensa acerca del robo de municiones y del suicidio del teniente de navío, integrante de la reserva naval, que custodiaba el polvorín. Por último, Brezzo indicó que solicitó al nuevo comandante de la Armada que "ponga particular énfasis en el seguimiento personal de la investigación" sobre el faltante de municiones. Un hecho similar ocurría un año atrás en la Prefectura de Fray Bentos. Un alférez se suicidaba, al parecer, al constatarse irregularidades en dicha dependencia. Oficialmente, ayer se informó, que en este último episodio no se produjo ni robo de armas ni de municiones.
La renuncia de Pazos está vinculada a varias situaciones negativas para la Armada, como el hundimiento del barreminas Valiente, tras chocar con un barco mercante, en el que murieron once marinos por hipotermia, tragedia de la que se cumplirá un año este domingo.
La permanencia de Pazos comenzó a ser resistida incluso desde dentro de la propia fuerza.
Fuentes castrenses indicaron que, semanas atrás, durante una reunión en el Club Naval, decenas de oficiales --tenientes de navío y capitanes de fragata-- reclamaron su alejamiento.
El relevo de Pazos desató por unas horas una fuerte puja a nivel político dentro del Partido Colorado.
El Foro Batllista, dijeron calificadas fuentes, pugnó "hasta último momento" por imponer a su candidato: el contralmirante Tabaré Daners, jefe del Estado Mayor de la Armada, de extracción forista, simpatizante de la masonería y cuñado del senador Yamandú Fau (Foro Batllista). Desde el Partido Nacional, en tanto, se aguardaba que el Poder Ejecutivo "respetara" el orden de derechas y ascendiera al contralmirante Oscar Otero, prefecto nacional naval, un militar ultraconservador y sacerdote del Opus Dei, afín al Herrerismo. Sin embargo, Batlle se inclinó por Giani, un wilsonista de línea moderada, que goza de gran prestigio al interior de la fuerza. Pese al "desaire", Otero se mantendría en su cargo. Fuentes castrenses señalaron que Giani ejerció su profesión "en forma brillante". Entre otros destinos, fue comandante del buque Escuela Capitán Miranda, jefe de Estado Mayor y miembro de la Junta Interamericana de Defensa en los Estados Unidos. Actualmente se desempeña como director Nacional de Inteligencia de Estado. La asunción de Giani generará una vacante en la titularidad de la dirección de Inteligencia que aglutina a los servicios de información del Estado.
El cargo --rotativo entre las tres fuerzas-- deberá ser ocupado por otro marino.
Como prefecto del Puerto de Montevideo, tuvo que arrestar al caudillo nacionalista Wilson Ferreira Aldunate, el 16 de junio de 1984, a su arribo al Uruguay (ver recuadro).
"Anteriormente, no se le conocía pelo político; pero este episodio fue determinante para que se inclinara políticamente por Wilson", agregó un allegado al militar. *
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