RAUL LEGNANI
--El ministro Luis Brezzo dijo hace pocos días "que los escraches son fenómenos prefectamente asimilables a las prácticas de los fascistas y de los nazis", porque "los nazis eran los que pintaban las casas y los negocios a los judíos". También dijo que habría que pasar a la Justicia a quienes cometen ese tipo de acciones, que son delitos previstos en el Código Penal. ¿Están previstas esas acciones en el Código Penal?
--No sé a lo que se refiere, porque además hace invocaciones genéricas al Código Penal que a veces revelan mala fe, a veces ignorancia o ambas cosas. Tirar huevos debe de estar prohibido, supongo que debe de ser alguna falta menor.
Lo que de ninguna manera puede asimilarse de esto es poner los temas en el tono que los está poniendo Luis Brezzo y el diputado forista Ruben Díaz. Para ellos como que poco menos que estamos ante una situación de peligro de la seguridad nacional, reviviendo --sin decirlo-- la denostada política de seguridad nacional aplicada por la dictadura.
Yo no comporto ni los escraches, ni que le tiren huevos a la Policía. Creo que además no es la decisión políticamente correcta, lo cual no significa que yo tenga la verdad. Es lo que yo pienso y lo digo con mucha honestidad.
De ahí a decir que esto afecta la seguridad pública, la seguridad nacional, entramos directamente en el dislate. El ministro Brezzo, en esa entrevista, ignora el derecho internacional, ignora el derecho penal humanitario y su sector político ignora y pretende ignorar la creación de la Corte Penal Internacional. Corte que surge por un tratado suscripto por los gobiernos y que ha tenido diversas ratificaciones y que procura establecer un tribunal subsidiario de los tribunales internacionales. Cuando el tribunal nacional no juzga porque no quiere o no puede, como ocurre ante determinados delitos como el genocidio y la tortura, juzga un tribunal internacional.
Hace pocos días se discutió en la Cámara de Diputados el Tribunal Penal Internacional y la abrumadora mayoría de la Cámara le pidió al Presidente de la República que enviara el proyecto del tratado para que fuera aprobado por la Cámara y los únicos que votaron en contra de esa moción fueron los del Foro Batllista.
Creo que además hay dislates, porque el ministro Brezzo se refiere a hechos que no ocurrieron en el Uruguay sino en la Argentina. Parece que el ministro Brezzo está contagiado por la ley Helms-Burton, que pretendió que una ley dictada en Estados Unidos tuviera una aplicación universal y en consecuencia nadie pudiera llevar capitales y actividades económicas a Cuba. Si cuando Estados Unidos hace eso uno dice "qué horrible", cuando un país como Uruguay --con el tamaño que tenemos-- pretende reivindicar una ley de alcance universal, creo que estamos en lo patético.
--Brezzo dijo que la internacionalización de la Justicia "es la peor de las colonizaciones"...
--Ahora resulta que son anticolonialistas... Uruguay, desde todos los tiempos o por lo menos de los primeros años del siglo XX, ha sido un defensor del derecho internacional. Ya en las épocas de Baltasar Brum, Uruguay empieza a elaborar toda una concepción en la cual hay grandes sectores del Partido Nacional involucrados, donde sale a reivindicar el derecho internacional. Por ejemplo apoyamos la Liga de las Naciones. Esto fue, entre otras cosas, porque los países chicos tienen la necesidad de apoyar el derecho internacional, porque de la otra forma es la ley del gallinero, que es la ley del más fuerte.
Ante situaciones como la del general Augusto Pinochet, o de alguna otra lacra de este mundo, sucede lo peor. Al no haber un tribunal ya instalado hay como una especie de exacerbación de las jurisdicciones nacionales, buscando juzgar conductas que los estados nacionales no han querido o podido juzgar.
Creo que lo de Chile es claro, más allá de que para no juzgar a Pinochet tuvieron que decir algo que es muy terrible: que este señor está loco. Pero lo que hay que entender es que gracias al intento de juzgar a Pinochet por el juez Garzón, aparece la presión internacional y se empieza a juzgar a Pinochet en Chile. Lo que ayudó a mejorar el clima democrático de Chile, porque lo peor que puede pasar son las cuentas no resueltas.
En Uruguay, la mal llamada Ley de Caducidad es una ley que tiene en el país una validez muy grande, porque fue aprobada en un referéndum, pero es de una aplicación dentro del territorio del Uruguay.
--¿Sería internacionalizar la Ley de Caducidad?
--Claro, pero además de eso hay que leer la ley. En primer lugar el derecho es una ciencia, pero las formas de interpretar el Derecho también son una ciencia. Cuando las leyes dicen cosas, no están puestas por ponerlas. La Ley de Caducidad empieza diciendo que "dada la lógica de los hechos", lo que indica que hay que interpretar esa ley de acuerdo a la lógica de los hechos. Supongamos que podemos llevar al máximo, lo que es aberrante y repugnante, la idea de la lógica de los hechos a una tortura. Ahora, ¿puede ingresar a la lógica de los hechos el rapto de una criatura? No, eso es de un delincuente común, que estaba esperando que las madres parieran para sacarle los hijos y matarla. ¿Esa es la lógica de los hechos? ¿De qué nazi me está hablando el ministro Brezzo? ¿Vamos a comparar tirar huevos con esto? Si lo comparamos, estamos todos locos. Creo que la internacionalización del Derecho Penal lo único que hace es fortalecer a los estados como Uruguay, y es uno de los pasos más importantes que está dando la humanidad. La Corte Penal Internacional va a estar integrada, cuando llegue a 60 adhesiones, por 18 jueces y no podrá haber dos jueces de un mismo país, lo cual significa que va a tener una representatividad muy grande.
Le pido al lector que piense esto: todos los tribunales internacionales, hasta ahora, han actuado después de las cosas que han pasado. Pero esta es la primera vez en que se va a formar un tribunal antes de que las cosas pasen.
--El ministro Brezzo dice que va a dejar todo su esfuerzo para que "la locura que vivió el Uruguay entre 1968 y 1984 no se repita". ¿No puede pasar lo que dice Brezzo? Esto de los escraches hasta ahora puede pasar como una cosa de niños, pero puede comenzar a crecer, puede haber problemas. ¿No le preocupa esto de volver a repetir cosas del pasado?
--No, yo creo que no estamos en esa situación. Además con estos temas estamos desviando la atención sobre los verdaderos temas.
Hoy Uruguay no puede plantearse con los ojos en la nuca lo que está diciendo Brezzo. El Uruguay de hoy tiene que plantearse cómo crea condiciones para que la sociedad esté integrada. Hoy la gente se distingue una de la otra por el ómnibus que toma. Quien toma tal ómnibus pertenece a tal categoría, quien vive en tal barrio pertenece a tal categoría. No le va la emergencia médica, no le va la mutualista, no le va el correo... Estamos en una sociedad desestructurada, donde casi la mitad de nuestros niños vive debajo de la línea de pobreza, donde tenemos un aumento de más del 10% de los asentamientos marginales, donde los menores de 18 años son el 50% en los asentamientos.
El gobierno anterior sacó pecho con que había llevado a 14 por mil la muerte infantil, pero olvida decir que en el mutualismo eso se ubica en el 9 por mil y en el resto de la sociedad en el 22 por mil. Mientras algunos están llegando a niveles de vida que nunca vivió el Uruguay por la excelencia, otros están llegando a niveles de vida que nunca vivió el Uruguay por la pauperización. Por eso Uruguay está sentado sobre una bomba de tiempo, por esta desestructuración que estamos sufriendo.
--Con estas manifestaciones que ha habido en Europa y Estados Unidos cuando se reúnen los gobiernos del primer mundo, comenzaron a aparecer grupos anarquistas. También Brezzo ha detectado grupos neoanarquistas en nuestro país.
--No sé lo que quiere decir con eso de neoanarquistas. Tal vez se esté refiriendo a alguno que siga la doctrina de Domingo Arena o a esa gente que tanto hizo en el primer batllismo para que el Uruguay fuera lo que es.
El problema es que un gobierno como el uruguayo, que no da soluciones a los problemas de los uruguayos, está buscando un enemigo externo o interno que facilite las explicaciones. Ya que el señor ministro Brezzo habla de nazis, recordemos que en la Alemania prenazi y nazi se decía que los culpables de la situación eran los judíos, cosa que todos sabemos que fue absolutamente falso. Los fantasmas no existen, lo que existe es la realidad, que es muy terca. Ellos buscan un enemigo externo o interno como forma de dar explicaciones por las cuales no se les pueda pedir cuentas. *
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