Un escueto comunicado de la Presidencia de la República informa que el ministro de Salud Pública, Horacio Fernández Ameglio, solicitó licencia "en virtud de padecer un agotamiento psico-físico, fruto de la intensa labor desarrollada." En el mismo acto se comunica la asunción en forma interina del actual subsecretario, Luis Fraschini.
En principio la licencia es por 30 días. Fernández Ameglio había padecido varios picos de hipertensión, en algunas ocasiones con síndrome vertiginoso (mareos).
Un directivo de una de las mutualistas más grandes del país manifestó ayer (en una actividad de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer), previo al comunicado presidencial, que el ministro "se quiere ir para la casa". La afirmación, hecha a LA REPUBLICA por un participante de la reunión, parece recoger una percepción circulante, de que el jerarca tiene intención de no regresar a la cartera.
Fernández Ameglio comenzó su mandato con una fuerte crítica a las políticas desarrolladas por sus antecesores foristas en el frente de la cartera. En el acto de asunción dijo que hasta ahora el MSP había sido un "club político".
Ello le valió cuestionamientos intrapartidarios, acrecentados cuando eliminó los directores departamentales de salud, pero siempre contó con el respaldo del presidente Jorge Batlle.
Otros factores críticos a los que debió enfrentar, fueron la crisis del mutualismo y el juicio por portadores del virus del sida marginados del triple plan para combatir la enfermedad. Los dos temas le valieron reiteradas concurrencias a la Comisión de Salud de ambas cámaras legislativas.
Pero el episodio más crítico lo constituyó el cierre de Cemeco, producido mientras se encontraba en Ginebra en una reunión de la Organización Mundial de la Salud.
Fuentes del MSP advirtieron que Fernández Ameglio, ni bien pisó el país, manifestó su contrariedad con la forma que se resolvió la clausura de la ex mutualista Cemeco. Malestar que luego transmitió a los integrantes de la Coordinadora de Instituciones de Asistencia Médica Colectiva, que a 20 minutos del cierre de Cemeco ya se disputaban los socios de la entidad asistencial cerrada.
En el proceso de cierre de Cemeco se produjeron varios hechos, como el mencionado de la disputa de afiliados, que, según voceros del sector mutual, indican "una muerte largamente preparada" de la mutualista, con un beneficiario claro: la Española. A todo esto estuvo ajeno el ministro, indicaron, presumiéndose un acuerdo en las más altas esferas. Ayer, la Justicia, por iniciativa de la síndico nombrada por los acreedores de Cemeco, traspasó todos los bienes inmuebles que la institución poseía en Canelones, a la Asociación Española.
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