Al igual que en setiembre de 2000 los estudiantes, hasta ahora sólo del liceo del Cerro, ocuparon su local de estudio reivindicando lo mismo que el año pasado, es decir rechazan "las actas represivas que impiden la libre organización de los estudiantes" (Nº 14, 8 y 62), así como la reforma educativa (plan 96) en su conjunto.
Asimismo reclaman que el turno nocturno que actualmente funciona para quinto y sexto año --solicitud atendida luego de que ocuparan el pasado año-- se extienda para todo el ciclo liceal.
Los estudiantes señalaron que de los cursos de primero a cuarto año no se pueden tomar de noche por lo que "queda gente afuera".
Por otra parte los alumnos exigen el reciclaje de su local de estudio.
Según explicó uno de los ocupantes a LA REPUBLICA, las autoridades de Secundaria firmaron un documento en el que se comprometieron a reparar el edificio en este año 2001.
"Pero hasta el momento no se ha hecho nada, fue por la Asociación de Padres y gracias a que una ferretería de la zona donó la pintura con que se pintó la fachada del liceo, pero eso no alcanza", comentaron.
Los estudiantes denunciaron que el local presenta diversas carencias, de infraestructura que se suman a la falta de recursos humanos.
Otra de las reivindicaciones planteadas por los estudiantes es que se destine un 6% del Producto Bruto Interno (PBI) para la educación.
Los alumnos exigen que estos pedidos sean analizados en una mesa de negociación de carácter resolutivo y ponen reparos sobre quién debe ser el interlocutor, "lo importante es que sea alguien que pueda resolver".
Los ocupantes destacaron que la medida fue adoptada en un "plan de lucha progresiva" que comenzó por un cabildo abierto, continuó por un paro parcial por parte de los alumnos y un paro activo con una marcha el pasado viernes.
La ocupación fue resuelta por más de 250 votos de alumnos de los cuatro turnos, "fue una decisión propia como centro", señalaron los jóvenes consultados.
Por su parte el presidente del Consejo de Secundaria, Jorge Carbonell, dijo que "es imposible que podamos atender el reclamo de un 6% del PBI". Sin embargo reconoció que el local tiene carencias, "el edificio es viejo, caro de mantener, pero hemos hecho cosas", comentó.
El jerarca opinó que no cree "que sea un problema que justifique una ocupación".
Por otra parte señaló que el acta 14 (que regula la conducta de los estudiantes dentro de los liceos) no es nueva sino que fue aprobada por el Codicen en 1993, "no entiendo por qué ahora manifiestan su rechazo". Carbonell entiende que "todo esto mezclado le quita seriedad al conjunto".
En cuanto al desalojo el presidente de Secundaria dijo que se está analizando el camino a seguir y comentó que no estaba seguro de si pedirán el apoyo policial "para hoy de noche o mañana".
Carbonell dijo que la ocupación de este liceo puede indicar una nueva ola de ocupaciones, "que generalmente se producen por esta época, en agosto o setiembre ".
Asimismo señaló que "se estudiará si se aplican sanciones a los ocupantes y todo dependerá de las actas que labren los directores".
Recordó que en el caso de las ocupaciones del año pasado, "no se aplicó ninguna sanción".
En la pasada temporada más de diez liceos (IAVA, Miranda, 26, 53, 9, 11, Zorrilla, Dámaso, 13 y los de Médanos de Solymar), habían sido ocupados por sus estudiantes en un lapso de cuarenta días.
Los estudiantes reclamaban en esa oportunidad una mesa de negociación con las autoridades del Codicen, para llegar a una resolución sobre las actas 14, 8 y 62 que regulan el uso de los locales de estudio y la conducta de los alumnos dentro de los mismos.
Por otra parte manifestaban su rechazo a la reforma educativa. Luego de diversos intercambios entre la Coordinadora Intergremial de Estudiantes de Secundaria y Carbonell, los estudiantes resolvieron desocupar voluntariamente los centros de estudios, pero anunciaron que continuarían en conflicto hasta tanto no se realizara la mesa de negociación, que en esta instancia vuelven a reclamar. *
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